jueves, 7 de junio de 2012

Depurar el organismo


            Las dietas depurativas tienen el objetivo de "limpiar" el organis­mo y eliminar las toxinas que se han ido acumulando en él. Los ór­ganos encargados de llevar a cabo esta función depurativa son el hígado, los riñones, la piel y los pul­mones. Para conseguir una buena depuración del organismo se deben disminuir los tóxicos y favorecer la función eliminadora del hígado y riñones principalmente.
 
            ¿Qué beneficios nos aporta una dieta depurativa?
            La desintoxicación del organismo tiene como ob­jetivo eliminar las toxinas acumuladas para obte­ner una mayor energía y vitalidad. Además, favore­ce las funciones digestiva, intestinal, hepática y renal, contribuyendo a la prevención de ciertas pa­tologías. Este tipo de alimentación, acompañada de un estilo de vida saludable, entre otros beneficios, ayuda a mejorar la calidad del sueño, así como al mantenimiento de unas cifras adecuadas de ten­sión arterial, glucemia, colesterol y triglicéridos.

            ¿Cuándo debemos iniciar una dieta depurativa?
            Es recomendable realizar una depuración en cada cambio de estación. Además, resulta muy benefi­cioso "desintoxicar" el organismo siempre que se desee comenzar un programa de pérdida de peso, puesto que ayuda al cuerpo a prepararse y a estar más receptivo, obteniendo mejores resultados. Existen diversos factores que también influyen en nuestra calidad de vida, como pueden ser el estrés, el alcohol y el tabaco, la alimentación desequilibra­da (con exceso de grasas de origen animal), la falta de descanso o que éste no sea reparador, el se­dentarismo, etc. Un menú depurativo junto con un adecuado cambio de hábitos puede ser un buen inicio en el camino hacia una vida más sana.

            ¿En qué consiste una dieta depurativa?
            Este tipo de dietas se basan fundamentalmente en el consumo de abun­dantes frutas y verduras, debido a su riqueza en agua, vitaminas, minera­les, fibra y sustancias antioxidantes. Su función diurética ayuda al organis­mo a arrastrar toxinas. Algunos de los alimentos que no deben faltar en esta dieta son: apio, ce­bolla, espárragos, perejil, berros, alcachofas, calabacín, piña, uvas, cítricos, ciruelas, manzana, cerezas, pera y granada.
            Las legumbres y los cereales integrales también deben incluirse dentro de una alimentación depurativa. Asimismo, las bebidas vegetales pueden ser una opción muy recomendable. Se aconseja consumir productos frescos, de temporada y preferiblemente ecológicos, limitando los alimentos de origen animal, productos lácteos, procesados o con muchos aditivos y en conserva. Dependiendo de la época del año, si hace más calor o más frío, se aconseja variar su prepa­ración, tomándolos en crudo o cocinados (en frío o en caliente).

            ¿Qué precauciones deben mantenerse?
            Debido a que las dietas depurativas suelen ser muy restrictivas y de bajo con­tenido calórico, no deben prolongarse durante muchos días. En general, se re­comienda no realizarlas durante más de tres días si no es bajo la supervisión de un especialista. Los niños y las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia no deben seguir este tipo de dietas, puesto que sus requerimientos nutricionales deben ser cubiertos de forma más rigurosa. Si durante esos días se realiza ejercicio físico, éste debe ser de baja intensidad (caminar de forma suave, estiramientos, yoga, etc.), ya que de lo contrario, se puede sentir fatiga o bajada de la presión arterial.

            No olvides...
            Para una adecuada depuración del organismo, es importante beber muchos líquidos en forma de agua, zumos o infusiones, evitar el alcohol, el café, los refrescos y el tabaco, descansar lo suficiente y evitar el estrés.


Tribuna de la Salud, nº 27.

No hay comentarios:

Publicar un comentario