miércoles, 30 de agosto de 2017

Bees wrap, alternativa al plástico o papel de aluminio


Bees wrap es una maravillosa idea revolucionaria para no usar film de plástico o papel de aluminio; es un envoltorio 100% orgánico, reutilizable, biodegradable y compostable, que puede llegar a durar más de un año.

Están hechos a mano con algodón orgánico, cera de abeja recolectada de forma sostenible, aceite de jojoba orgánico y resina de árbol. Presentan un diseño de panal de abeja estampado. Nosotros llevamos semanas usándolos y son una maravilla. La comida no se reseca y se pueden plegar para llevarlos a la frutería o a la panadería para que nos envuelvan ahí los alimentos y reducir el uso de bolsas o papel. Es perfecto para tapar platos, cuencos o jarras para conservarlos en la nevera. Tienen un ligero olor a cera de abeja natural, pero los alimentos no cogen ese olor y siguen manteniendose frescos.

El set que vendemos incluye un juego de 3 "pañuelos" de diferentes tamaños que ofrecen una forma versátil de introducirse en el mundo Bee’s Wrap.


- Reduce tu huella de carbono: Bee’s Wrap es totalmente biodegradable y compostable).
- Reutilizable: sus propiedades antibacterianas naturales te ayudarán a mantener la comida fresca y te permitirán un uso repetido.
- Utilizado varias veces por semana, Bee’s Wrap debería durar aproximadamente un año.
- Fácil de limpiar: simplemente lavar con agua fría y un poco de jabón y secar al aire.
- NO se recomiendan para envolver carne directamente.

El set incluye un pañuelo pequeño (18 x 20 cm), otro mediano (25 x 28 cm) y otro grande (33 x 35 cm).
Aquí os dejamos un video para que podáis observar cómo se utilizan:

sábado, 26 de agosto de 2017

Judía Mungo (Soja verde)


La judía mungo (Vigna radiata) es una legumbre cuyo origen se encuentra en Asia sur oriental y la India. Pese a que es conocida también con el nombre de soja verde, no es de su misma especie.

Su consumo es muy recomendable ya que:

- Es la segunda legumbre más rica en proteínas (después de la soja amarilla).

- Aporta magnesio a la dieta, un mineral que contribuye al normal funcionamiento del sistema nervioso.

- Contiene hierro, por lo que es muy recomendable en las dietas vegetarianas y veganas. La biodisponibilidad de su hierro de origen vegetal puede aumentarse si se consumen con alimentos ricos en vitamina C, como tomates.

- Contiene gran variedad de minerales aunque en menor proporción, como fósforo, potasio, cobre, calcio y selenio.

- Aporta vitaminas del grupo B.

- Contiene fibra, por lo que su consumo es interesante para las personas que quieran regular su tránsito intestinal.

¿Cómo consumir la judía mungo?
Puede consumirse en guisos, como cualquier otra legumbre. Para ello, basta con remojar la legumbre y cocerla con un sofrito o las verduras elegidas. Resulta Ideal para añadir a purés de verduras, ya que los enriquece en proteínas y, además, su sabor resulta muy agradable al paladar. Serán necesarias 4 medidas de agua por 1 de soja y entre 1 y 2 horas de cocción, dependiendo del gusto.

Cómo medir el déficit de minerales

Los oligoelementos son indispensables para llevar a cabo las reacciones bioquímicas de la vida. Para medir sus carencias se pueden analizar distintas partes del cuerpo.


UÑAS: Las uñas son capaces de reflejar trastornos de salud en otras zonas del organismo. Por esta razón hay que estar atentos a sus posibles cambios morfológicos. Para estudiar su estado hay que cortar y analizar un fragmento que sobresalga. Como la uña tarda de 5 a 6 meses en llegar desde su origen al borde del dedo, nos puede indicar el estado de minerales, tal y como era esos meses atrás y también sus modificaciones posteriores.

SANGRE: Los análisis de sangre reflejan la cantidad de oligoelementos en el momento de la extracción. Hay que tener en cuenta, por otra parte, las variaciones debidas a la alimentación, el ejercicio físico, etc., que puedan modificar y alterar los resultados.

ORINA: Refleja únicamente el grado de eliminación de determinados minerales, que si es anormalmente elevado puede explicar el origen de una carencia o bien de un exceso que debe compensarse. Es uno de los análisis más sencillos de realizar y de diagnóstico más rápido.

CABELLO: El cabello es un filamento de naturaleza cornea con propiedades excretoras para los minerales, incluidos los tóxicos. El mineralograma del cabello es uno de los más precisos y es utilizado en la medicina legal para el diagnóstico y la localización de sustancias, ya que parte de ellas son absorbidas por el cabello. El cabello crece de media 1 cm al mes y, examinándolo de la raíz a la punta, indica una relación bastante precisa del estado mineral del organismo en los meses recientes.

Extraído de: Revista CuerpoMente, n° 263

lunes, 7 de agosto de 2017

Carencias de omega-3 en la dieta occidental

Los ácidos grasos omega-3 son ácidos grasos poliinsaturados esenciales, que el cuerpo humano no puede elaborar a partir de otras sustancias y que, por lo tanto, ha de ingerir a través de la dieta, ya que son necesarios para que se desarrollen correctamente funciones básicas del organismo.



En los últimos 30 años, diferentes estudios en animales y humanos demuestran que el desarrollo normal del cerebro requiere de niveles óptimos de DHA. Se ha observado que cuando existen déficits de DHA en la maduración de los circuitos corticales, son causa y origen relevantes de algunas enfermedades, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad durante la infancia, y trastornos del ánimo, ansiedad y trastornos psicóticos durante la adolescencia y juventud. Hallazgos recientes indican que incrementar el DHA postnatal puede mitigar la aparición de problemas psicológicos en jóvenes expuestos a bajos niveles de DHA durante la gestación.

El consumo actual de ácidos grasos omega-3 en la dieta occidental no es óptimo: sus fuentes dietéticas más ricas son las marinas, los complementos de aceite de pescado y algunos aceites vegetales como la linaza (lino), colza y soja; pero los omega-3 vegetales deben ser convertidos en DHA y EPA por nuestro organismo y esta conversión no es suficiente.

Los omega-3 ayudan a mejorar las funciones cognitivas. Los tejidos neuronales como el cerebro, retina y membranas que unen las neuronas (sinapsis) contienen cantidades elevadas de DHA. Los ácidos grasos omega-3 actúan sobre la transmisión de órdenes de la información en el sistema nervioso.

Extraído de: Revista EstarVital, nº 95.