miércoles, 13 de abril de 2016

Cúrcuma, jengibre y canela, medicina en la cocina


Desde hace siglos, las medicinas herbarias tradicionales de los países asiáticos han considerado la cúrcuma un remedio eficaz para el tratamiento de la inflamación y el dolor provocados por la artritis. Bien, a raíz de una serie de hallazgos, como los del Dr. Bharat B. Aggarwal, se puso en marcha una intensa labor investiga­dora universitaria, tanto en la India como en otros países, para intentar desentrañar los mecanismos por los que esta especia logra reducir la inflamación. Este investigador y su equipo comprobaron primero que la activi­dad antiinflamatoria de la cúrcuma se debe esencialmente a la curcumina, que logra modular el metabolismo del ácido araquidónico e inhibe, según los informes, vías inflamatorias.

La canela (Cinnamomum zeylanicum) es una especia que se obtiene de la cor­teza del canelo, un árbol perenne ori­ginario de Sri Lanka. Desde la más re­mota antigüedad ha sido muy empleada en países orientales como China e In­dia donde sus propiedades medicina­les le confieren un lugar privilegiado tanto en la medicina tradicional china como en la ayurveda. Incluso en Egip­to, Grecia y la antigua Roma, esta es­pecia era muy valorada, aunque su uso estaba restringido a la clase social alta debido al encarecimiento que suponía la importación en aquellos tiempos. En occidente la canela se emplea por su agradable sabor y sus reconocidas propiedades digestivas, generadoras de calor. En medicina tradicional china, la canela contribuye a disminuir la gluce­mia tanto en ayunas como después de las comidas. Estimula la circulación sanguínea e impide la formación de coágulos gracias a sus propiedades anti-agregantes. Su toma está especialmente indicada durante el invierno, época en la que es más frecuente el estancamien­to de sangre por frío produciendo dife­rentes alteraciones.
Además, contiene fitoestrógenos que regulan la actividad genital femenina y hacen de esta especia un coadyuvante en el síndrome premenstrual. Sus propiedades antibacterianas, ex­pectorantes y antiinflamatorias ayudan a combatir alteraciones típicas del in­vierno.

El jengibre es una de las plantas más populares en la medicina tradicional china, es un antiinflamatorio natural que ayuda a combatir enfermedades respiratorias, artrosis y problemas digestivos, de acuerdo con un estudio publicado en el Journal of the Medical Association of Thailand. Gracias a que es muy rico en aceites esenciales,vitaminas, minerales, antioxidantes y aminoácidos otorga muchos beneficios al cuerpo humano.


Extraído de: Revista Integral



Infusión de cúrcuma y canela con limón.

Ingredientes por persona:

– agua para una taza
– ¼ cucharadita de cúrcuma
– 1 pizca de canela
– 1 pizca de jengibre
– zumo de medio limón
– 1/8 cucharadita de miel o sirope de agave (opcional)

Prepara en una taza la cúrcuma, la canela y el jengibre. Una vez hierva el agua, vertir el agua a la taza. Añadir el zumo de limón, la miel y remover bien. Sigue removiendo el agua mientras bebes.

jueves, 7 de abril de 2016

Arándanos: antioxidantes y antibacterianos

Un puñado de arándanos aportan tan solo 45 kilocalorías. Además de hacer las delicias de muchos en el sabroso mundo de la repostería, este fruto de color azulado esconde en su pequeño tamaño numerosos beneficios para la salud. Gracias a los polifenoles que contiene en la piel, a su alto contenido en vitamina C, los arándanos son gran­des antioxidantes que ayudan a frenar el envejecimiento celular y a prevenir enfermedades. Además, la variedad roja de este fruto actúa como un anti­bacteriano, siendo su consumo espe­cialmente interesante en enfermedades del tracto urinario. Por otra parte, el contenido en fibra de estos frutos beneficia el tránsito intestinal. También aportan pequeñas cantidades de hierro y vitamina C que intervienen en la formación de glóbulos rojos.

Extraído de: Suplemento ABC Salud