miércoles, 16 de julio de 2014

Consejos para conciliar el sueño


El sueño es adecuado para mantener un equilibrio físico y psíquico y poder afrontar las actividades del día con energía y bienestar. Si usted padece insomnio, los siguientes consejos le ayudarán a conciliar el sueño.


1. Vaya a dormir y levántese todos los días a la misma hora. Los cambios constantes en los horarios de sueño aumentan la probabilidad de que se generen dificultades para dormir. No se acueste ni intente dormir hasta que no tenga sueño.


2. Limite el tiempo en la cama al tiempo necesario de sueño. Adapte el tiempo de permanencia en la cama a las necesidades reales de sueño. Reducir el tiempo de permanencia en la cama mejora el sueño y, por el contrario, permanecer mucho tiempo en la cama puede producir un sueño fragmentado y ligero.

3. No duerma durante el día. Evite la siesta.

4. Evite realizar en la cama actividades como: Ver la televisión, leer, escuchar la radio, comer, hablar por teléfono, discutir… Nuestro cerebro necesita asociar el dormitorio y la cama a la actividad de dormir. Por eso, si han pasado 30 minutos desde que se acostó y aún no se ha dormido, levántese de la cama, vaya a otra habitación y haga algo que no lo active demasiado, como leer una revista o ver la televisión. Ya sabe, el objetivo es asociar la cama con dormirse rápidamente.

5. Evite realizar ejercicio físico en las últimas horas del día. Al menos deje pasar 3-4 horas antes de acostarse. Evite también otras actividades que puedan resultar excitantes, como utilizar el ordenador en las 2 horas previas al sueño nocturno (el efecto luminoso de la pantalla puede aumentar su estado de activación).

6. No consuma sustancias con efecto activador o estimulador del sistema nervioso central en las últimas horas del día. Las bebidas que contienen cafeína, como las colas y el café. Deje de fumar (al principio el sueño empeora, luego mejorará). La nicotina es un estimulante del sistema nervioso. No beba alcohol, al menos cuatro horas antes de acostarse. La ingesta excesiva de alcohol aunque produce somnolencia, es causa frecuente de despertares nocturnos.

7. Procure no acostarse hasta que hayan pasado dos horas desde la cena. Tanto las comidas copiosas cerca de la hora de acostarse como acostarse con hambre pueden alterar el sueño.  Un vaso de leche tibia puede ayudarle a conciliarlo.

8. Procure no tomar líquidos en exceso al final de la tarde y por la noche. Con esto puede evitar tener que levantarse de la cama para ir al baño.

9. Tome un baño de agua templada antes de acostarse. Tiene un efecto relajante y le ayudará a conciliar el sueño.

10. Repita cada noche una rutina de acciones que le ayuden a prepararse mental y físicamente para irse a la cama. Lavarse los dientes, ponerse el pijama, preparar la ropa del día siguiente…

11. Antes de acostarse practique una actividad que le relaje. Escuchar música suave, leer textos sencillos y relajantes, practicar ejercicios de relajación acompañados de una respiración lenta y relajada…

12. Mantenga las condiciones ambientales adecuadas para dormir. El dormitorio debe ser un lugar cómodo y tranquilo que incite al sueño: debe tener una temperatura agradable y unos niveles mínimos de luz y ruido. Duerma con prendas cómodas que no le molesten ni aprieten.

13. No recurra a la automedicación. El tomar medicamentos hipnóticos sin el consejo de un profesional de la salud no es recomendable.

Combina estos consejos con los productos
para conseguir un mayor efecto.

Recomendaciones basadas en la “Guía de Práctica”
(Clínica del Sistema Nacional de Salud).
Adaptación del Departamento Técnico de Novadiet.


jueves, 10 de julio de 2014

Eva Sandoval, el patrón "quiéreme"

En los últimos años se ha ido implantando poco a poco en España un nuevo método terapéutico originado por el psicólogo Rob Williams: se trata del Psych-K, que busca recuperar el poder personal facilitando un proceso de cambio en las creencias personales de las personas. Bruce Lipton, uno de los biólogos celulares más prestigiosos, escritor y científico, cree en la idea de que las creencias de una persona pueden modificar el ADN y la expresión de sus genes. Lipton dice que usa habitualmente en su vida personal el Psych-K y que le ha ayudado a eliminar creencias que limitan su potencial. Una de las instructoras en España de este nuevo método es Eva Sandoval.



"Pasé mucho tiempo haciendo lo que se suponía que debía hacer y mi vida tenía poco sentido. Como muchas otras personas, escondía mi infelicidad trabajando mucho, quejándome y anestesiandome con cualquier cosa que me hiciera olvidar la vida que llevaba o al menos lo que no me gustaba de ella. Aparentemente todo era normal pero interiormente era una especie de prisión de la que parecía no poder salir. Un día dije basta y lo dejé todo sabiendo que las cosas podían ser diferentes aunque aún no lo viera…me dije a mi misma: ¡Voy a estar siempre donde quiero estar! Y así lo hice. Cambié el patrón de víctima por el de creadora."

En su blog, evasandoval.es, hemos encontrado una entrada muy interesante que reproducimos aquí. Para contactar con Eva pincha aquí.

El patrón "quiéreme"


Por desconocimiento, a muchas personas nos faltó mucho amor incondicional de pequeñas. Hoy esa “falta de amor” la seguimos reclamando en otr@s y buscando la paz, la seguridad, el amor y/o la tranquilidad que creemos que nos falta en un amor imaginado. Por eso, le exigimos al familiar, pareja, amig@ etc…que nos quiera, que nos haga caso, que nos valore, que nos escuche, que nos lleve al cine y eso no lo hacemos para disfrutar sino para sentirnos queridos. En muchas de nuestras relaciones hacemos cosas para gustarle a la otra persona y así ser merecedor@s de su amor; Viene de la educación basada en el castigo o recompensa: “Si haces lo que yo quiero te quiero, si no te castigo” Cuando lo encuentras en ti dejas de pedir a las personas de tu alrededor que te amen, y dejas de actuar “diferente” haciendo cosas por y para la otra persona con la intención de buscar su amor y reconocimiento. Al hacer cosas para que otra persona te ame dejas de ser tú, y si dejas de ser tú, ¿A quién está amando la otra persona? Eso es muy distinto de casarse, tener hijos, ir a ver el fútbol, etc…porqué la otra persona quiere, ese: “lo hago por ella” es un claro miedo a perderla que te hace actuar de una manera diferente a tu auténtica esencia. Suena obvio: ¿Por qué ser otra persona para que te quieran si a quien van a querer es a otra persona? y ¿Cuánto durará eso? Un ego terco puede hacerlo durar muchos años y dejar al ser viviendo en una sensación de vacío que tarde o temprano manifiesta una ruptura superviviente. Dejamos de ser nosotr@s en busca de ese amor que no recibimos de pequeños. Ese amor no te lo va a dar otra persona, naciste con él y sigue estando en ti. Por educación y falsas creencias no se vio correspondido en la cuna pero está en ti.

Las relaciones esenciales se basan en el amor que cada persona tiene por si misma. Tu amor es lo que se refleja en la otra persona y ella corresponde porqué lo siente, no porqué quiere que la quieras. Lo mismo ocurre con algo tan sencillo como decir algo para gustarle a la otra persona; esas palabras llevan consigo una necesidad que las hace falsas. Y la intención es el lenguaje que entiende el ser. Si quieres decir algo, dilo desde tu esencia y con tu autenticidad, esas palabras vibran a tu frecuencia, es decir, representan quien tú eres y resuenan o no con otra persona. Cuando te amas a ti mism@ desde tu interior empiezas a reflejar el amor fuera, no necesitas pedir que alguien te quiera porqué ya lo hace. Habla, piensa y actúa desde tu esencia, libre de necesidades y faltas así conectas contigo mism@. Y cuando estás en contacto contigo y eres auténtic@ el amor está en todas partes.

Extraído del blog "Eva Sandoval"