jueves, 28 de agosto de 2014

Recomendaciones para la actividad física

El cuerpo humano está di­señado para el movimiento. Mantenerse físicamente activo procura toda una serie de beneficios físicos, sociales y psicológicos. Reciente­mente se han anunciado nuevas recomen­daciones para que los europeos mejoren su calidad de vida siendo más activos.


La actividad física es “cualquier movimien­to corporal asociado con la contracción muscular que aumenta el gasto energético por encima del nivel de descanso”. Es un factor esencial asociado con la salud y la calidad de vida, e incluye muchos de­portes y actividades de ocio (por ejem­plo, la gimnasia), además de otras actividades cotidianas como cami­nar a buen paso, las tareas domés­ticas y los trabajos que requieren un gran esfuerzo físico, como los del sector de la construcción.

Los beneficios para la salud derivados de la actividad física son numerosos para cualquier grupo de edad, e incluyen:
- Un menor riesgo de padecer enfermeda­des cardíacas.
- El control de peso corporal.
- Unos huesos más sanos.
- Un menor riesgo de padecer depresión.

Es fundamental que se creen lugares idó­neos que estimulen la actividad física, aunque también deben tomarse medidas de carácter individual. Para aquellas personas que no estén acostumbradas a la actividad física, el mensaje principal es empezar de forma gradual hasta llegar a un nivel apro­piado que pueda mantenerse a largo plazo.

Las recomendaciones de actividad física para adultos que se aconseja en la Unión Europea (basadas en la OMS) son:
- Un mínimo de 30 minutos de actividad física de intensidad moderada, 5 días por semana o un mínimo de 20 minutos de actividad física de intensidad alta 3 días por semana.
- La actividad puede acumularse en tandas de un mínimo de 10 minutos.
- Deberían añadirse, 2 o 3 veces por sema­na, actividades para aumentar la fuerza y resistencia muscular.


Extraído de: The European Food Information Council (EUFIC), www.eufic.org