jueves, 27 de junio de 2013

Hialunova, ácido hialurónico y coenzima Q-10

El ácido hialurónico (AH) es un polisacárido del tipo de glucosaminoglucanos. Se encuentra en muchos tejidos del cuerpo incluyendo articulaciones, huesos, cartílagos y piel. En nuestro cuerpo puede haber una cantidad total de 15 gramos de ácido hialurónico, y un tercio de éste se degrada y sintetiza cada día. Presenta la propiedad de retener grandes cantidades de agua y de adoptar una conformación extendida en disolución, por lo que son útiles a la hora de acojinar o lubricar.

Es un remedio muy eficaz en el tratamiento de muchas enfermedades de las articulaciones tales como artritis reumatoide y osteoartritis, en tratamientos por dolores en las mismas y para el tejido conjuntivo o conectivo, debido a su efecto lubricante. También se usa en productos cosméticos para rehidratar y mantener la hidratación de la piel. También se puede utilizar para mejorar la curación de heridas y en el tratamiento de úlceras de la piel y la boca. Las personas que quieren deshacerse de las arrugas y líneas finas también pueden beneficiarse de este tratamiento. El ácido hialurónico puede también eliminar los radicales libres, los subproductos dañinos para el tejido derivados del metabolismo del oxígeno, que pueden provocar inflamaciones y cáncer.

La coenzima Q-10 o ubiquinona, se le conoce como el "nutriente extraordinario" debido a que ayuda de muchas maneras al cuerpo humano: le brinda vitalidad y energía, ayuda al sistema inmune, aumenta la fuerza cardíaca, entre otros. Esta coenzima es un antioxidante que juega un papel clave en la eliminación de radicales libres y en la producción de energía celular.

Hialunova

Ingredientes (por cápsula):

  • Agente de carga (celulosa microcristalina)
  • Ácido hialurónico (120 mg)
  • Antiaglomerantes (fosfato cálcico, estearato de magnesio)
  • Coenzima Q10 (4 mg)
  • Cubierta: Agua, Hidroxipropilmetilcelulosa

Presentación:

Envase de 30 cápsulas vegetales

lunes, 24 de junio de 2013

Alimentos sin gluten

La Enfermedad Celiaca es una intolerancia permanente al gluten, que se presenta en personas genéticamente predispuestas, produciendo una reacción autoinmune con inflamación de la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de nutrientes. Es recomendable consumir solo aquellos alimentos de los que tenemos certeza que son aptos para celiacos por su bajo contenido en gluten. No podemos fiarnos de las etiquetas. Si hay duda, no comer.



En nuestra tienda encontrarás alimentos que no contienen gluten de forma natural y otros que están elaborados sin gluten y poseen la correspondiente etiqueta.

Para saber qué alimentos podemos consumir hay que consultar la lista de alimentos aptos para celiacos que edita FACE (pídela en tu asociación), y que incluye:
 - Alimentos que los fabricantes han certificado que no tienen gluten (<20 b="" ppm="">Sin gluten
".
 - Alimentos con la marca de garantía FACE. (<10 b="" ppm="">Controlado por FACE".

En el mercado hay otros alimentos etiquetados como "sin gluten", en estos casos decidiremos si confiamos o no en el fabricante. Puedes también consultar la página de ACECOVA, asociación de celíacos de la Comunidad Valenciana. Aquí podeis encontrar una guía rápida de alimentos sin gluten y alimentos con gluten. Tienes más información en el blog “Celíaco a los treinta”.


Alimentos sin gluten (pueden consumirse ya que de forma natural no contienen gluten).

- Frutas y verduras. Ensaladilla congelada. Frutas en almíbar. Frutas desecadas (orejones, pasas...). Tomate natural en conserva. (No: tomate frito).
- Carnes y vísceras: frescas, congeladas, en conserva al natural, cecina, jamón serrano y jamón cocido calidad extra. (No: adobados).
- Pescados y mariscos: frescos, congelados, en salazón, en conserva natural o en aceite. (No: rebozados. No: sucedáneos como palitos de cangrejo o gulas).
- Tinta de calamar.
- Huevos y huevina.
- Legumbres secas y en conserva natural.
- Arroz, maíz, tapioca, quinoa, mijo, sorgo, yuc, trigo sarraceno. (No: si están molidos).
- Maíz, tapioca. 
- Leche y derivados: nata, queso, yogur natural y cuajada. (No: quesos fundidos o con añadidos, yogures de sabores).
- Aceites y mantequillas (No: margarinas)
- Sal, vinagres. 
- Especias en rama y naturales. (No: curry, pimentón).
- Levadura fresca. (No: levaduras químicas en polvo).
- Gasificantes (sal de frutas, bicarbonato sódico).
- Gelatina en láminas de cola de pescado. (No: gelatinas en polvo)
- Café en grano, molido, soluble, descafeinado, natural o torrefacto. (No: máquinas expendedoras)
- Achicoria
- Infusiones naturales (No: con sabores o aromas).
- Cacao puro.
- Bitter, gaseosas, refrescos de cola, limón, naranja, manzana.
- Zumos naturales, mosto. (No: bebidas de leche y zumo).
- Vino, aguardiente, anís, coñac, ron, cava, sidra, whisky, vodka, ginebra, pacharán, vermout.
- Azúcar, miel, almíbar, fructosa y edulcorantes. (No: azúcar en polvo).
- Jalea real. Polen en gránulos. Lecitina de soja. Aceite de germen de trigo.  (No: germen de trigo)
- Frutos secos naturales (No: tostados).
- Aceitunas con y sin hueso, aceitunas rellenas de anchoa o pimiento.
- Pepinillos, cebolletas, alcaparras...
- Patatas fritas, sólo patata, aceite y sal (No: con sabores o aromas).
- Palomitas de maíz, sólo maíz, aceite y sal (No: con sabores o aromas).
- Puré de patatas instantáneo (No: con aromas o añadidos).


Alimentos con gluten (no pueden consumirse):

- Alimentos que contienen trigo, avena, cebada, centeno, espelta, kamut y triticale.
- Productos a granel, artesanales, o sin etiquetar. Productos para celiacos pero que contienen almidón de trigo.
- Pastas italianas (macarrones, lasaña...)
- Panes, bollos, bizcochos y similares.(*)
- Pescados y carnes rebozados o empanados. (*)
- Parrilladas congeladas.
- Cereales para el desayuno.
- Yogures con cereales.
- Leches infantiles de crecimiento.
- Bebidas de las máquinas expendedoras (café, té, chocolate...)
- Refrescos en polvo.
- Bebidas con malta y derivados.
- Cerveza (*)
- Levadura de cerveza. 
- Germen de trigo y salvado de trigo.

(* Excepto los especiales para celiacos).

miércoles, 5 de junio de 2013

Mucha energía...

El ritmo de vida actual nos lleva a tener una jornada diaria larga e intensa, llena de actividades y ocupaciones: el trabajo, la casa, la familia, estudiar, practicar deporte, preocupaciones, problemas que surgen y que hay que afrontar. En esto estamos todos de acuerdo: el ejercicio físico continuado y adaptado a las características y condiciones de cada persona, es fundamental para llevar una vida plena y saludable. Por otra parte, es uno de los pilares fundamentales (junto con una dieta variada y equilibrada y unos hábitos saludables) para la prevención de importantes enfermedades (diabetes, obesidad, hipertensión…)


¿Qué queremos?
  • Queremos sentirnos bien, con fuerza y energía. Queremos no estar cansados y afrontar todas las actividades diarias, sin cansancio y con lucidez mental. Queremos rendir en el trabajo y seguir con energía al llegar a casa. Queremos poder adaptarnos a los problemas, superarlos sin estrés, con tranquilidad.
Y por ello, necesitamos un extra de energía y así poder funcionar todo el día. Y si además, practicamos deporte habitualmente, como amateur o profesional nos tendremos que plantear…

¿Qué necesitamos?
  • Necesitamos aumentar nuestro rendimiento, mejorar nuestras marcas, aumentar la fuerza y la resistencia.
  • Necesitamos disminuir el cansancio y mejorar la recuperación después del entrenamiento.
  • Necesitamos aumentar nuestra concentración y controlar el estrés.
Está claro, necesitamos una ayuda extra para vivir el día a día en plenas facultades físicas y mentales. Necesitamos Aktiner plus.

AKTINER PLUS: TU RACIÓN DIARIA DE ENERGÍA
  • Para que seas el primero en el día a día. Todos nosotros, en alguna ocasión, necesitamos un “empujoncito” que nos ayude a mejorar nuestro estado físico o anímico. Trabajo, labores domésticas, cuidar a los hijos o a los padres mayores, problemas que hay que superar, periodos de convalecencia… No hay duda, necesitas ¡Aktiner plus!
  • Para que seas el mejor en la pista. CITIUS, ALTIUS, FORTIUS”. “Más rápido, más alto, más fuerte”, este es el lema de los Juegos Olímpicos y el objetivo diario de cada deportista.

Aktiner plus utiliza la sinergia de sus ingredientes para ayudar a cualquier persona en situación de sobrecarga física o psíquica, a afrontar con éxito los retos de cada día.


Con Fructosa, Jalea real fresca, Eleuterococo, Guaraná, Ginseng rojo coreano, Taurina, Vitamina C, Vitamina E, Rutina, Vitamina B1, Vitamina B2, Vitamina B6, Vitamina B12.

Presentación: Envase de 20.

martes, 4 de junio de 2013

Autotratamiento de Reiki

Cuando nos hacemos daño y sentimos dolor en alguna parte del cuerpo, ¿quién no coloca automáticamente sus manos en la zona herida? Nuestras palmas irradian un calor que produce consuelo y a través de ellas se transmite esa energía que nos equilibra. Éste es el fundamento del Reiki, un proceso de reencuentro entre la energía universal (Rei) y la vital, la propia de cada persona (Ki), restableciéndose así la armonía que debe imperar en el organismo.


Calma y paz. Es lo que sentimos tras una sesión de Reiki que suele acompañarse de una charla con el profesional para ordenar asuntos personales. Y es que, para Bárbara Ann, experta en terapia bioenergética, “sin un cambio personal, el individuo creará otro problema que le hará retroceder al origen de la enfermedad”. La clave está en tratar la fuente; algo que “exige un cambio de vida, lo que conduce a una existencia mucho más acorde con el núcleo del propio ser”.

El terapeuta no sana; este profesional sólo actúa como intermediario entre nosotros y la ilimitada energía del universo. La imposición de manos actúa sobre los chakras –nuestros centros energéticos- y desde ellos se distribuye la energía por el cuerpo. Ésta, por su parte, busca el camino hasta instalarse donde el paciente más lo necesita, inundándole de relajación y bienestar. El objetivo es atacar los puntos negativos y llenar el cuerpo enfermo de la fuerza adicional necesaria para superar situaciones en las que la mente está débil y extenuada; por lo que una actitud abierta y positiva es fundamental a la hora de someterse al tratamiento.

El fin del tratamiento es que el paciente alcance un estado de salud óptimo, creando un estado emocional de paz y alegría interior – salvo casos excepcionales en los que el paciente necesita llorar-. Estos efectos hacen que el Reiki sea perfecto para curar los síntomas del estrés y la depresión, ya que esta terapia potencia el proceso autosanador de la mente y facilita la regulación de los procesos cognitivos que permiten resolver conflictos. Pero el Reiki no sólo limpia las toxinas de la mente, sino que también ayuda a pulir el organismo y a reequilibrarlo. Disminuye la ansiedad, por lo que al mismo tiempo provoca que cesemos en el consumo de sustancias nocivas como tabaco, alcohol o tranquilizantes. Motivos por los que el Reiki está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y miles de centros de salud lo han incorporado como complemento a sus tratamientos.

Falta de vitalidad, insomnio, molestias corporales, disfunciones metabólicas, dolores, tensiones musculares, alergias, asma… Sin sustituir nunca al médico, el Reiki alivia y ayuda en el tratamiento de casi todas las patologías. Es una energía que regenera estados físicos y emocionales dañados, pero también es útil al cuerpo sano al crear condiciones y mecanismos necesarios para la defensa del organismo.

Autotratamiento de Reiki.

“Un poco de Reiki siempre es mejor que nada de Reiki”, es la máxima que siempre recordaba Hawayo Takata, una mujer hawaiana de origen japonés que difundió esta terapia en Occidente. Por eso, aunque tengas poco tiempo, un autotratamiento al día nunca está de más. Las manos se colocan sobre la parte del cuerpo a tratar a una distancia máxima de 20 centímetros. Debes sentir el calor que emiten las palmas de la mano y relajar el cuerpo. Recuerda que eres un canal de energía.

En los ojos, para ayudar a curar los miedos o incapacidades para entender el pasado y el presente, para aportar energía.
En las sienes, para equilibrar el hemisferio izquierdo (racional y analítico) y el derecho (creativo y artístico).
En la garganta, para permitir expulsar la cólera y angustia contenidas. Es un punto importante en la comunicación entre mente y corazón. Ayuda a eliminar resentimientos y a equilibrar la relación: bienestar-nutrición.
En las rodillas. A través de esta posición (sentados en una silla y con las manos apoyadas en las rodillas), se produce una armonización y un equilibrio entre el cuerpo y la mente.
En los pies, para enraizarnos en la tierra. Elimina energías negativas y aporta seguridad interna.
En la espalda, para ayudarnos a descargar las preocupaciones, angustias y dolores.
En la nuca, para estimular las terminaciones nerviosas y envía estímulos placenteros al cerebro.

Verónica Palomo

Psychologies