lunes, 31 de julio de 2017

Trastornos de ansiedad en la población

Los trastornos de ansiedad, definidos por la preocupación excesiva, hiperexcitación y miedo que actúan de manera contraproducente para el sujeto. Se considera una de las afecciones psiquiátricas más comunes del mundo occidental (Simpson et al. 2010).

La prevalencia de trastornos de ansiedad en EE.UU. se estima que es del 18% (Kessler et al. 2005) con un coste anual elevado. En la Unión Europea, más de 60 millones de personas están afectadas por trastornos de ansiedad, haciendo de esta condición una de las más prevalentes en la población de Europa. Habitualmente el énfasis se concentra en la depresión y su impacto económico así como las implicaciones de las políticas sociales y de salud pero, sin embargo, no se ha evaluado de igual forma la ansiedad.

En la última década, sí se ha observado un mayor interés e investigación en los trastornos de ansiedad. Las opiniones clínicas han demostrado que este trastorno es un factor de riesgo para el desarrollo de otros trastornos del estado de ánimo y el riesgo de abuso de sustancias.

Según el entrono clínico y basándose en estudios poblacionales, el desarrollo de comorbilidades hace difícil el tratamiento primario y secundario, contribuyendo a una baja tasa de remisión y mal pronóstico en el riesgo de suicidio. Cada vez es más conocido, el importante papel de los trastornos de ansiedad, como determinantes de una mala salud y causa principal de la asistencia al servicio de salud (Nutt y Ballenger 2003; Simpson et al. 2010).



Hay una mayor necesidad de estudios sobre la prevalencia de los trastornos de ansiedad y la implicación de ésta en trastornos de personalidad, población marginal y utilización de drogas.

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jueves, 27 de julio de 2017

Suplementación nutricional

La regulación de los suple­mentos alimenticios en Es­paña viene marcada por el Real Decreto 1487/2009 del 26 de septiembre. El texto defi­ne estos productos como aque­llos «cuyo fin sea completar la dieta normal y consistentes en fuentes concentradas de nu­trientes o de otras sustancias que tengan un efecto nutricio­nal o fisiológico...».

Así, la fina­lidad principal es la de comple­tar la dieta con los nutrientes o sustancias (vitamina D, ácido fólico, calcio, selenio, yodo, vita­mina C...) que no son ingeridas en cantidades suficientes, tal y como demuestran estudios realizados en diferentes paí­ses europeos bajo el proyecto Eurreca. Carecen de fines pre­ventivos o curativos, por lo que no encontraremos prospectos explicativos que acompañen estos suplementos; de hecho, el Real Decreto mencionado cita expresamente que «el eti­quetado, la presentación y la publicidad no atribuirán a los complementos alimenticios la propiedad de prevenir, tratar o curar una enfermedad huma­na, ni se referirán en absoluto a dichas propiedades».

Por ejemplo, si alguna vez habéis adquirido un producto con alta concentración de fibra para la mejora del tránsito in­testinal, quizá os hayáis sentido algo decepcionados al compro­bar la inexistencia de prospecto alguno con indicaciones sobre sus efectos o posibles benefi­cios fisiológicos. La respuesta, como hemos dicho, la encon­tramos en la propia normativa que regula la presentación de los mismos.

Los suplementos nutricionales nunca deben sustituir a una alimentación equilibrada. No debemos olvidar que la manera óptima de aportar al organismo todos los nutrientes necesarios, tanto los energéticos (glúcidos, lípidos, prótidos) como los no energéticos (vitaminas minera­les y elementos traza), es pre­cisamente la de una alimenta­ción que proporcione todos los nutrientes y la energía que el organismo necesita para su de­sarrollo y mantenimiento; y que lo haga mediante una dieta que incluya gran variedad de cerea­les, verduras, hortalizas, frutas, alimentos proteicos, legumbres y grasas saludables.

Extraído de: Revista Mi Herbolario (Especial Salud), n.° 87, Septiembre de 2015. 

martes, 18 de julio de 2017

BOJI o MOQUI

Las piedras Moqui (llamadas también Boji) son una de las formas insólitas en que se presenta la hematita. Están compuestas de un duro caparazón de óxido de hierro en contraste con un interior arenoso. Es peculiar que solo existen en Utah (USA), y en la zona contigua de Nuevo México y Arizona, desiertos y páramos de la formación Navajo Sandstone (es del Jurásico). Es parte del territorio de los Navajo (hopi, zuñi o indios pueblo). En su lengua, “moqui” designa a los antepasados, y han aceptado el nombre “moqui marble” (piedras moquis) para designarlas. Desde antiguo, y aún hoy, las han usado ritualmente por el pueblo y en las ceremonias chamánicas.


Estas piedras son de las mejores para ayudar a tocar tierra. Te devuelven a ella junto a tu cuerpo de una manera delicada pero firme, asentándote en el presente. Tienen una poderosa función protectora y resultan muy útiles para superar bloqueos. Son unas piedras que poseen energía femenina y masculina, equilibrando y energizando, además de equilibrar los chacras y cuerpos sutiles. Psicológicamente emiten luz sobre los bloqueos a todos los niveles. Limpian emociones bloqueadas y sanan recuerdos dolorosos. Físicamente estimulan el flujo energético a través del sistema de meridianos corporales y, mentalmente, las piedras Boji llevan la atención hacia improntas mentales del pasado. La mejor forma de trabajar con ellas es sujetándolas en las manos durante, aproximadamente, diez minutos o sobre el punto a tratar. Además puedes formar una trama alrededor tuyo durante la meditación.

Afinidad con los signos: Todos (especialmente Virgo, Escorpio, Sagitario y Acuario)

Categoría: Minerales óxidos (concreción de Hematita).