sábado, 28 de mayo de 2011

Taller de Reflexología podal. 3 de Septiembre.


Taller de iniciación a la Reflexología podal

Sábado 3 de Septiembre

Más información:
Telf: 96 375 51 56
Avet, la solución natural

La Reflexología podal es una terapia de masaje que puede tener más de 4.000 años. Existen geroglíficos egípcios donde se habla de ella y de sus beneficios y ya era utilizada por antiguas culturas como la china, algunas tribus africanas y los pueblos aborígenes norteamericanos, que la utilizan durante generaciones. El principio de la reflexología podal se basa en que el pie en su conjunto representa, de forma esquemática, la totalidad del cuerpo y sus órganos. Mediante este masaje se puede influir, a modo de reflejo, sobre los correspondientes órganos y vísceras a través del sistema nervioso. Además, son de gran utilidad e importancia los diagnósticos que se obtienen a través de este masaje. Los buenos resultados de la reflexología podal y la escasez de efectos secundarios, hace que hoy en día sea aplicada con más frecuencia por los profesionales sanitarios, entre ellos fisioterapeutas, enfermeros y médicos en general.
En este taller aprenderemos a aplicar la Bioenergética en la Reflexología podal, potenciando aún más el efecto holístico de la terapia, tratando problemas emocionales o sentimentales.

BENEFICIOS DE LA REFLEXOLOGÍA
1. Relajante.
2. Reduce el estrés.
3. Mejora la circulación.
4. Permite la liberación de toxinas.
5. Equilibra los distintos sistemas del organismo.
6. Revitaliza la energía.
7. Actúa de forma preventiva y también curativa.
8. Es gratificante para quién la da y para quién la recibe.

¡Ven a visitarnos a nuestra tienda en Sedaví (Valencia) si deseas más información!
Imprescindible reservar la plaza para el taller al teléfono: 96 375 51 56
¡PLAZAS LIMITADAS!






martes, 24 de mayo de 2011

martes, 17 de mayo de 2011

La artrosis y su solución

Ana María Lajusticia Bergasa (Bilbao, 1924) es licenciada en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, y ha realizado estudios sobre agricultura y alimentación animal, publicando artículos sobre el tema en revistas especializadas. Desde principios de los 70 se dedicó al estudio de la dietética, basado en la bioquímica y la biología molecular, y participó en congresos internacionales sobre estas materias, especializándose en los problemas provenientes de las deficiencias en la alimentación. Es autora de La alimentación equilibrada en la vida moderna, Alimentación y rendimiento intelectual, Los problemas del adulto, Vencer la osteoporosis (Edaf, 2000), El magnesio, clave para la salud (Edaf, 2001) y Colesterol, triglicéridos y su control (Edaf, 2002), un éxito de ventas traducido a varios idiomas. En toda su obra destaca un estilo didáctico, riguroso y claro, y está considerada una especialista en dietética y nutrición, disciplinas sobre las que imparte cursos y conferencias. El siguiente texto está extraído de la introducción que realizó para su libro La artrosis y su solución.

Soy una persona que durante muchos años he padecido dolores de cabeza, de brazos y codos, de cintura, lumbago y ciática; con el andar del tiempo, también empecé a sentir problemas en las caderas, en las rodillas y en las plantas de los pies. El diagnóstico que siempre me hacían era espondiloartrosis generalizada y osteoporosis (descalcificación). Me dijeron, cuando ya estaba muy mal, que probara a operarme, fijando la región lumbar con un injerto de hueso de mi pierna, para ver si así mejoraban los mareos y vértigos que me producían el desgaste y la forma que había tomado la región cervical. Esto me lo propusieron tres médicos distintos. (…)
Pero llegó un momento en que los vértigos eran tan frecuentes y la sensación de mareo e inseguridad tan persistente, que fui a otro médico, decidida a ponerme sus manos y a que me operase. Y este, un cirujano muy famoso de Barcelona, me dijo:
- Señora, usted tiene cuarenta y tres años, pero su esqueleto ochenta y siete, y no puedo realizar la fijación de la región lumbar, porque el injerto no va a pren­der, ya que sus huesos no tienen vitalidad y lo único que haría es añadir problemas nuevos a los que ya padece.
Me recomendó cambiar mi corsé por otro más fuerte, una gimnasia para corregir mi excesiva lordosis -cintura muy entrada-, tracciones para la región cervical y pastillas de corticoides, inyecciones, analgésicos y sedantes. Debo reconocer que las tracciones y la gimnasia me ayudaron a aliviar mis molestias. Pero las inyecciones me provocaron la aparición de llagas en la boca, los analgésicos un atontamiento enorme y los corticoides una diabetes, que desde entonces tengo que tratar de compensar con una dieta, a la que ayudo con hierbas hipoglucemiantes. Fue a partir de la manifestación de mi diabetes, cuando empezó a mejorar la artrosis, paradójicamente para mí. (…)
Cambié mi desayuno de café con leche, pan blanco, mantequilla y mermelada, por uno más consistente que constaba de un huevo, jamón, pan integral, una fruta y el café con leche o té. Tuve que dejar de comer, en la merienda, las cantidades de pan que tomaba, cambiándolas por un puñado de frutos secos -almendras, avellanas o. nueces-, acompañados de un poco de pan moreno, y en aquella época encontraba un chocolate muy oscuro por el que sentía una gran atracción, y lo solía tomar por las tardes, y a veces a media mañana.
Sin saberlo yo entonces, había introducido en mi dieta, con el cacao, las almendras, avellanas y el pan integral, algunos de los alimentos más ricos en magnesio.
Además, empezaba a tomar ya en el desayuno proteínas (el huevo y el jamón) y vitamina C con la fruta. Este nuevo modo de comer, junto con las tracciones y la gimnasia, me aliviaron mis problemas, hasta el punto de que pude empezar a llevar una vida seminormal, que excluía un gran trabajo físico, pero que me permitió estudiar y dar clases de Bachillerato en un instituto de Enseñanza Media.
Después orienté mi nuevo trabajo hacia la dietética, en primer lugar, para estar mejor informada sobre lo que con­venía a mi diabetes, y también porque me daba cuenta de que la que quizá es la ciencia más importante de todas -pues del alimentarnos correctamente depende en gran parte nuestra salud-, es una disciplina que en aquella época no se estudiaba en ninguna Facultad de Ciencias de España y ni siquiera existía esa asignatura en la carrera de Medicina. (…)
Pues bien, en aquella época leí en un librito, escrito por un jesuita, que las sales de magnesio iban bien para los forúnculos. Yo tenía entonces la cara como un mapa de la Luna, llena de bultos y cráteres debidos a los forúnculos que me salían, y a los huecos que me dejaban los granos vacíos de pus. Sin mucha convicción, empecé a tomar cloruro magnésico como último recurso, pues desde los veinte años me habían hecho todos los tratamientos imaginables intentando resolver los rebeldes problemas de mi piel. Con sorpresa y gran alegría por mi parte, pude comprobar que, poco a poco, mi cara mejoraba. (…)
A los dos años, mi artrosis había mejorado de tal manera que, en una ocasión en que levantando un peso me hice un esguince, y yo pensaba que podía ser una hernia discal, dos médicos que vieron la radiografía que me habían hecho para ver cuál era el daño, me dijeron que el dolor de que me quejaba obedecía a un problema muscular; me había hecho un esguince, ya que, según ellos, tenía la columna bien. Como yo me había quedado sin habla al oír aquello, y en la Seguridad Social, donde me habían tratado, iban muy de prisa, no pude explicarles que llevaba unos treinta años padeciendo de problemas en la columna. Desde los diecinueve hasta los cincuenta y dos que tenía entonces. Pero lo que ellos decían respondía a mi estado en la época. No tenía dolores de cabeza, ni de hombros, apenas me dolían las caderas, las rodillas ya no las sentía ... y tampoco las plantas de los pies. Me despertaba ligera como no recordaba casi desde mi niñez. Pero lo que siguió volvió a dar la razón a los médicos que últimamente me habían hecho las nuevas radiografías: pude quitarme el corsé que me había visto obligada a llevar durante veintiún años. (…)
¿Y qué había hecho de novedad? Solamente la dieta, modificando mi desayuno, introduciendo los cambios que anteriormente he citado, más la ingestión de magnesio. Siempre me habían dicho que «la artrosis no tenía cura», que «es un problema progresivo e irreversible» y que «el cartílago desgastado no se rehace jamás»…
Puedo afirmar que, afortunadamente, no es así. Que el cartílago, como cualquier otro tejido, puede regenerarse, siempre que la alimentación haga el aporte de los nutrientes necesarios para la fabricación de colágeno. (…)
Se sabe que el «turnover», es decir, la destrucción y neoformación de los colágenos, que son las proteínas más abundantes en los cartílagos, huesos y tendones, es de unos seis, siete y más años, y ello es debido a la complejidad de los colágenos. Afortunadamente, no solo yo, sino que muchísimas personas, pasados dos o tres años, vienen a verme o me escriben diciéndome «ya soy otro» u otra, pues precisamente hay más mujeres que varones que sufren este problema. Pero estamos viendo, y la bioquímica lo confirma, que la mejoría todavía se produce a lo largo de cinco o seis años más. Siempre, claro está, que no se deje de comer como explico ni de tomar los suplementos de magnesio y lecitina que recomiendo.
A lo largo de mi trabajo también me he encontrado con varias personas que vuelven a verme y me dicen lo siguiente: «Señora, a los dos años me había curado y, por lo tanto, dejé de tomar el magnesio, volví al desayuno del café con leche y la pasta o café y cereales, y ya ve, han pasado dos o tres años más y vuelvo a encontrarme dolorida y rígida». Esta frase la he escuchado en muchas ocasiones, y se debe a que la gente cree que la artrosis se cura como un tifus o una pulmonía, y la artrosis no es una «enfermedad», sino un deterioro de los tejidos, porque su renovación ha quedado retrasada en relación con el desgaste, y en consecuencia, si su comida les provee de los nutrientes necesarios para la formación, fundamentalmente de proteínas, se encuentran bien, y si no, sufren un problema que no solo afecta a los cartílagos y tienen dolores, sino también a la parte viva del hueso, que es la que les proporciona flexibilidad y permite que, si sufren una presión, no se rompan. La «osteoporosis» es una desvitalización del hueso en la que por falta de matriz orgánica, es decir, por falta de renovación del colágeno, este se vuelve quebradizo. No es la falta de calcio la causa de que los huesos se rompan con facilidad, sino la falta de colágeno, que es la gelatina del hueso cuando este se cuece. Es más, cuando el esqueleto no está todavía bien calcificado, como ocurre en los niños, los huesos no se rompen con facilidad, pues son flexibles; precisamente es el calcio lo que les quita su elasticidad, y por eso las roturas son mucho más frecuentes en los adultos. (…)
Lo que sucede es que como el colágeno es el soporte del calcio en el esqueleto, midiendo la cantidad de calcio que tienen los huesos podemos conocer su grado de «desvitalización», que es lo que los hace frágiles (pues a menos colágeno, también menos calcio) y esto que explico aquí no lo expone nadie con claridad, y además creo que ni siquiera entienden el fondo de la cuestión aquellas personas que dan cantidades de calcio que son el doble o triple de las que un adulto necesita, con lo que están convirtiendo a sus pacientes en candidatos a formar piedras en el riñón y calcificar las arterias, ya sean de los ojos, oídos, pulmones, extremidades, etc.
Están viendo en los análisis que la cantidad de calcio en la sangre es correcta y, sin embargo, recomiendan tomar suplementos de este elemento, cuando en realidad la pregunta que deben hacerse es: ¿por qué esta persona que tiene suficiente calcio no lo fija en los huesos? Quizá si pensaran de esta manera y recordaran lo que estudiaron en la Física del Bachillerato, llegarian por sí mismos a la solución del problema que, evidentemente, ha de surgir del planteamiento correcto de la cuestión. (…)

lunes, 16 de mayo de 2011

Novaline: El método de control de peso de Novadiet

El Método Novaline de Control de Peso está dirigido por médicos, farmacéuticos, biólogos y dietistas con más de 20 años de experiencia en el campo de la dietética.


Con el soporte que proporciona un equipo compuesto por 60 profesionales titulados y altamente especializados el Método Novaline utiliza las últimas tecnologías, incluyendo el cálculo de parámetros antropométricos mediante interacción lumínica y el seguimiento a través de programas informáticos.
A partir de un estudio personalizado de las características de cada persona Novaline propone un plan nutricional equilibrado e individualizado que ayuda a alcanzar el peso correcto al tiempo que garantiza la satisfacción de las necesidades fisiológicas en nutrientes y energía.
Una vez iniciado el Método Novaline de Control de Peso, el cliente recibe unas pautas alimenticias que le ayudan a mantenerse en su peso correcto.


En Avet le obsequiamos con una entrevista a cargo de la especialista de Novaline, durante la cual se realizará una evaluación gratuíta para informarle de sus porcentajes de grasa, agua y masa muscular.
Reserve una hora para la entrevista al teléfono 96 375 51 56 o para pedir más información.

viernes, 6 de mayo de 2011

El fármaco que cura no es rentable


El premio Nobel de Medicina de 1993 Richard Roberts, en una entrevista publicada en el diario La Vanguardia, denuncia que las farmacéuticas se dedican a desarrollar medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad. El Premio Nobel de medicina Richard J. Roberts pone de manifiesto en una entrevista en La Vanguardia que muchas de las enfermedades que hoy son crónicas tienen cura, pero para los laboratorios farmacéuticos no es rentable curarlas del todo, los poderes políticos lo saben, pero los laboratorios compran su silencio financiando sus campañas electorales.

- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?

- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud... Tengo mis reservas.

- Le escucho.

- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

- Explíquese.

- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...

- Como cualquier otra industria.

- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

- Pero si son rentables, investigarán mejor.

- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

- Por ejemplo...

- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...

- ¿Y por qué dejan de investigar?

- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

- Es una grave acusación.

- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.

- Hay dividendos que matan.

- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

- ¿Un ejemplo de esos abusos?

- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?

- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

- ¿Los políticos no intervienen?

- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

- De todo habrá.

- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos - y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras...

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/2007/07/27/pagina-64/60624346/pdf.html 

miércoles, 4 de mayo de 2011

APATITA

La apatita es un mineral con cristales hexagonales El color es variable (blanco, amarillo, verdoso, verde, azul-verde, violeta, rojo, pardo rojizo) aunque predominan los cristales incoloros, de color parduzco o verdoso. El nombre de apatita deriva del griego apate (equivocarse) ya que puede ser confundido fácilmente con otros minerales como el berilo o la turmalina. Los primeros ejemplares de éste mineral en los que se detectó la presencia de flúor procedían de Cáceres y fueron descritos por Proust y posteriormente por Pelletier y Donadieu como "piedra fosfórica de Extremadura".

Se recomienda utilizar el apatito para ayudar a la meditacion, colocándola entre el entrecejo.
Se conoce como la piedra de la sinceridad y en la actualidad es un amuleto que se utiliza para sellar lazos de amistad sincera. Esta indicada para el tratamiento de insomnio y para las personas que tienen artritis. Alivia las infecciones de garganta y todas las relacionadas con la voz. Abre los chakras de la cabeza y el bazo, y es muy afín a los signos Tauro, Cáncer, Leo, Virgo, Libra y Piscis.

Tiene la propiedad de inspirar y ayuda a encontrar el punto de encuentro entre la conciencia y la materia. Piedra que favorece una actitud humanitaria. Desarrolla los dones psíquicos, la sintonía espiritual y eleva la kundalini. Favorece la comunicación y retira la negatividad de uno mismo y de los demás. Incrementa la motivación y ayuda a acumular reservas de energía. Ayuda para los niños hiperactivos y autistas. Alivia la pena, la apatía y la ira. Equilibra los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual

Familia: Fosfatos hexagonales de composición bastante variable, Ca5(PO4)3(OH, CL, F).