viernes, 23 de mayo de 2014

Tú puedes sanar tu vida



Louise L. Hay nació en Los Ángeles en 1926. Es una de las escritoras más representativas del movimiento "New Age" y una precursora de los libros de autoayuda. Ejerció inicialmente como modelo de alta costura durante los años de 1950 y 1960. En 1976 publicó su primer libro, Sane su cuerpo, un panfleto que contenía un listado de las principales enfermedades y su probable causa psicosomática. Esta lista fue ampliada y extendida en su libro oficial, Usted puede sanar su vida (1984), que se convirtió en un éxito y para 2008 seguía en las listas de superventas de Estados Unidos. Además de fundar un instituto de enseñanza, estableció una fundación y la editorial Hay House, que publicó varios trabajos de autores como Deepak Chopra, Wayne Dyer y Jerry Hicks, entre otros. Difundió programas de terapias alternativas y colaboró activamente con enfermos afectados por el sida. Su experiencia de vida —fue abusada sexualmente durante su infancia y logró sobreponerse a un cáncer— la llevó a efectuar múltiples conferencias, seminarios y apariciones públicas, ofreciendo consejos para combatir los temores y las causas de los malestares de la gente.

miércoles, 14 de mayo de 2014

La baya de açaí

La baya de açaí ha sido apreciada por la población nativa de la Amazonia, durante siglos. El pigmento característico de esta baya hace que contenga sustancias antioxidantes. Su contenido es diverso, proporcionando una amplia gama de fitonutrientes. Crece en los árboles de palma, alrededor de las regiones del río Amazonas. Los árboles pueden llegar a medir entre 40 y 80 pies de altura. Las bayas, de color púrpura oscuro, tienen un aspecto similar a los arándanos.


Algunos de los compuestos encontrados son sustancias polifenólicas, antocianinas como el resveratrol, cianidina-3-galactosidasa, ácido ferúlico, petunidina... También contiene taninos como epicatequina, ácido protocatéquico y ácido elágico. Las bayas de açaí tienen, por lo tanto, una riqueza antioxidante con alta puntuación ORAC, superior a algunas frutas. Además de las sustancias antioxidantes también contiene vitaminas B y minerales.

Las antocianinas están en ciertas frutas y verduras cuyo pigmento es azul o violáceo oscuro. Este color proporciona una protección antioxidante contra los efectos de los rayos UV que pueden, a largo plazo, actuar en estas frutas y verduras. Los científicos han encontrado más de 600 formas naturales de antocianinas. La forma más común es C3G (cianidina-3- galactosidása). Se considera que el efecto antioxidante es sobre la reducción de estrés oxidativo provocada por algunos microorganismos patógenos o por toxinas ambientales. Esto significa que ayuda al sistema inmunológico a funcionar más adecuadamente y aumenta su fortaleza frente a los microbios oportunistas. Además, la baya de açaí contiene una fracción de polisacárido llamado arabinogalactano. Este polisacárido es un hidrato de carbono específico que ha demostrado que puede estimular la actividad de las células T. Esta actividad sobre las células T mejora la respuesta del cuerpo frente a las infecciones.


Extraído de www.naturalnews.com, Natural News, Noviembre 2013