lunes, 26 de agosto de 2013

Micronutrientes: vitaminas, minerales y oligoelementos


Las células de nuestro organismo necesitan energía para realizar correctamente sus funciones y para ello, necesitamos alimentarnos correctamente para ofrecerle a nuestro cuerpo los nutrientes necesarios que aportarán esta energía. Existen dos clases: los macronutrientes y los micronutrientes. Éstos últimos son nutrientes esenciales, que aunque no aportan energía, son imprescindibles para el organismo, y debemos obtenerlos a través de la alimentación. Nuestro cuerpo necesita pequeñas cantidades de micronutrientes. Sin ellos la química del cuerpo no funcionaría. Hablamos de vitaminas, minerales y oligoelementos. Un pequeño resumen de qué son y cuáles son sus beneficios.

Vitaminas
Las vitaminas son sustancias químicas necesarias para el crecimiento, la vitalidad y el bienestar general de nuestro cuerpo. Estos nutrientes son clave para el funcionamiento celular, el crecimiento y el desarrollo normal de nuestro organismo. Y aunque se necesitan en cantidades muy pequeñas, las vitaminas solamente se pueden obtener de los alimentos, ya que el cuerpo no las fabrica. Las hay hidrosolubles (solubles en agua, como las del grupo B y la C) y las hay liposolubles (solubles en grasa, como las vitaminas A, D, E y K). Éstas últimas pueden presentar toxicidad en el cuerpo si se ingieren grandes cantidades a través de suplementos.

-         Ácido fólico: necesario para la formación de glóbulos rojos y tiene un papel en el metabolismo de las grasas, aminoácidos, ADN y ARN.
-         Colina: nutriente lipotrópico, previene la acumulación de grasas en el hígado, precursor de la acetilcolina, un neurotransmisor importante en el cerebro.
-         Inositol: implicado en la movilización del colesterol.
-         Vitamina A y betacarotenos: mantenimiento de la piel, ojos, huesos, pelo y dientes. El betacaroteno es un antioxidante.
-         Vitamina D: ayuda a la absorción y el metabolismo del calcio y el fósforo.
-         Vitamina E: ayuda a la formación de glóbulos rojos, protege frente a la rotura anormal de las grasas y la vitamina A. Es un antioxidante importante para la salud del sistema cardiovascular.
-         Vitamina K: coagulación adecuada de la sangre.
-         Vitamina C: importante para el mantenimiento de los huesos, dientes, vasos sanguíneos y el colágeno, mejora la absorción del hierro y la formación de glóbulos rojos. Como antioxidante, inhibe la formación de nitrosamina (inductor de tumores cancerígenos).
-         Vitamina B-1 (Tiamina): libera la energía de los hidratos de carbono y necesario para el apetito normal y el funcionamiento del sistema nervioso.
-         Vitamina B-2 (Riboflavina): libera la energía de los alimentos y es necesaria para la salud de piel y ojos.
-         Vitamina B-3 (Niacina): libera la energía de los alimentos y ayuda al mantenimiento de piel, sistema nervioso y funcionamiento mental normal.
-         Vitamina B-5 (Ácido pantoténico): libera la energía de los alimentos, está implicado en la síntesis de la acetilcolina y es necesaria para el funcionamiento normal de las glándulas suprarrenales.
-         Vitamina B-6: libera la energía de los alimentos (importante para el metabolismo de proteínas y grasas) y esencial para la función de glóbulos rojos y la síntesis de la hemoglobina.
-         Vitamina B-7 (Biotina o vitamina H): libera la energía de los alimentos, importante para el metabolismo de los aminoácidos y necesaria para la producción y el crecimiento del cabello.
-         Vitamina B-12: previene la anemia perniciosa, necesaria para el sistema nervioso y en la correcta síntesis del material genético (ADN).

Minerales y oligoelementos
Para nuestro organismo son imprescindibles los minerales para realizar funciones como el mantenimiento de tejidos, reacciones enzimáticas, contracción muscular, reacciones nerviosas y coagulación de la sangre. Los minerales (calcio, magnesio, fósforo, azufre, cloro, sodio, potasio) son nutrientes esenciales, deben ser aportados por la dieta y ser consumidos en cantidades determinadas para un buen mantenimiento de la salud. La absorción de los minerales depende de la presencia o no de otros nutrientes y la situación fisiológica del individuo. Un exceso o defecto de aporte de minerales puede afectar a la salud. Los oligoelementos también son elementos químicos que el organismo necesita pero sólo en cantidades muy pequeñas (cromo, cobre, flúor, yodo, hierro, manganeso, selenio, cinc, molibdeno).

-         Boro: implicado en el metabolismo del calcio y el magnesio, y posiblemente muy importante para los huesos fuertes.
-         Calcio: implicado en la transmisión nerviosa y la contracción muscular y para huesos y dientes fuertes.
-         Cobre: esencial para la formación de glóbulos rojos y la síntesis de la hemoglobina e implicado en numerosos sistemas enzimáticos incluido el de la superóxido dismutasa.
-         Cromo: componente clave del factor de tolerancia a la glucosa (GTF), que actúa con la insulina para regular los niveles de azúcar en sangre y el metabolismo adecuado de los hidratos de carbono.
-         Fósforo: para unos huesos y dientes fuertes. Necesario para el funcionamiento de músculos y nervios.
-         Hierro: previene la anemia y como reconstituyente de la hemoglobina, transporta el oxígeno a través del cuerpo.
-         Magnesio: necesario en muchos sistemas enzimáticos, especialmente en la producción de energía. Esencial para un latido y transmisión nerviosa adecuados. Constituyentes de huesos y dientes.
-         Manganeso: cofactor en numerosos sistemas enzimáticos incluidos los que participan en la formación del hueso, la producción de energía y el metabolismo de proteínas.
-         Molibdeno: requerido para un crecimiento y desarrollo adecuados. Juega un papel en el metabolismo de las grasas y el ácido nucleico.
-         Potasio: electrolito necesario para mantener el balance hídrico y un latido y transmisión nerviosa adecuados.
-         Selenio: antioxidante y componente del glutatión peroxidasa. Protege la vitamina E.
-         Silicio: necesario para una estructura ósea y crecimiento de los huesos adecuados.
-         Yodo: necesario para el funcionamiento adecuado de la glándula tiroides y la producción de las hormonas tiroideas.
-         Zinc: componente de la insulina, es necesario para controlar el azúcar en la sangre. Funcionamiento adecuado de los sentidos del gusto y el oído. Importante en la curación de heridas y la activación de enzimas.

Circunstancias especiales que pueden aumentar las necesidades de nutrientes
El embarazo y la lactancia aumentan la necesidad de numerosas vitaminas y minerales para nutrir al bebé. Los fumadores necesitan cantidades mayores de vitamina C y pueden beneficiarse de una ingesta adecuada de vitamina E. El alcohol agota las reservas del cuerpo de vitaminas del grupo B y consume más zinc cuando se metaboliza. El uso de medicamentos de prescripción, como algunos diuréticos o medicamentos para la tensión arterial, consumen el potasio y el ácido fólico. Las usuarias de anticonceptivos tienen niveles sanguíneos reducidos de vitaminas A, D y K, y la aspirina puede aumentar la necesidad de hierro. La absorción de las vitaminas del complejo B, la vitamina C, la vitamina D y el calcio puede disminuir con la edad. Los trastornos digestivos interfieren con la absorción adecuada de los nutrientes.

lunes, 19 de agosto de 2013

Lecitina de soja


La lecitina de soja es un fosfolípido constituido por una mezcla compleja de ésteres fosfatidil, principalmente fosfatidilcolina, fosfatidilserina, fosfatidiletanolamina y fosfatidilinositol. Es un componente esencial de las membranas celulares y un precursor del neurotransmisor acetilcolina. Sus principios activos, principalmente la fosfatidilcolina  y la fosfatidilserina, poseen interesantes acciones farmacológicas en el organismo. Vamos a conocer algo más sobre estos dos principios activos.


Fosfatidilcolina
Fosfolípido importante de las membranas celulares. Es importante para la composición y reparación normal de la membrana celular. La fosfatidilcolina es también la principal forma de expresión del nutriente esencial colina. La colina, por sí misma, es un precursor en la síntesis del neurotransmisor acetilcolina, betaína y fosfolípidos, incluyendo fosfatidilcolina y esfingomielina entre otros. La fosfatidilcolina está involucrada en la excreción hepática de lipoproteínas de muy baja densidad. También posee una actividad hepatoprotectora. El papel de la fosfatidilcolina en el mantenimiento de la integridad de la membrana celular es vital para todos los procesos biológicos básicos: transmisión de información, formación de energía celular y comunicación intracelular. La fosfatidilcolina tiene un importante efecto fluidificante de las membranas celulares. La disminución de la fluidez de la membrana y la alteración de la integridad de la misma, así como el daño de los mecanismos reparadores, están asociados con un gran número de desórdenes, incluidos enfermedad hepática, enfermedades neurológicas, varios tipos de cáncer y muerte celular.
La fosfatidilcolina podría indicarse para ayudar a restituir la función hepática en una serie de procesos, como fibrosis alcohólica, y posiblemente hepatitis vírica. También podría indicarse para el tratamiento de algunos procesos maniacos. Hay algunas evidencias de que la fosfatidilcolina podría ser útil en el manejo de la enfermedad de Alzheimer y algunas otras alteraciones cognitivas. Se ha sugerido también un posible papel en el futuro tratamiento del cáncer, según investigaciones recientes, así como en algunas disquinesias lentas.

Fosfatidilserina
Se trata, al igual que la fosfatidilcolina, de un fosfolípido constituyente de las membranas biológicas de plantas, animales y otras formas de vida. La fosfatidilserina fue aislada primeramente de los lípidos cerebrales llamados cefalinas. Las cefalinas principales son la fosfatidilserina y la fasfatidiletanolamina. La fosfatidilserina es un componente estructural básico de las membranas celulares y está involucrada en la actividad de las señales de transducción. Aumenta la actividad cerebral. Diversos estudios en animales han comprobado que la enfermedad de Alzheimer se debe, en parte, a una hipofunción colinérgica. La mayoría de los medicamentos usados en el tratamiento de esta enfermedad son inhibidores reversibles de la acetilcolinesterasa, es decir, aumentan los niveles de acetilcolina en el cerebro de los pacientes con enfermedad de Alzheimer. Estudios en animales indican que la fosfatidilserina restaura la liberación de acetilcolina en ratas añosas, manteniendo un suministro adecuado de la molécula y es capaz de aumentar la disponibilidad de colina endógena para sintetizar acetilcolina de novo.
Se cree que el hipocampo cerebral es importante para los procesos cognitivos y está afectado en las personas con Alzheimer. Las dendritas de las células piramidales, el receptor postsináptico referente del hipocampo, es un sustrato para el almacenamiento de la información. Se ha informado de la pérdida de dendritas en las neuronas piramidales debida a la edad, y la extensión de la pérdida sináptica parece relacionada con el grado de perjuicio. Experimentos en ratas indican que el tratamiento con fosfatidilserina previene la reducción de la densidad de las dendritas en el hipocampo debida a la edad, y esto parece ser debido a la facilitación de la acción del enzima proteincinasa C. Se vio que la fosfatidilcolina restaura la proteincinasa C en ratas añosas. La estimulación del intercambio de calcio en las sinapsis cerebrales es otro de los mecanismos por los que la fosfatidilserina podría aumentar la actividad cerebral. En resumen, varios estudios a doble ciego sugieren que la fosfatidilserina puede ayudar en el mantenimiento de la función cognitiva en individuos mayores y podría ser capaz de mejorar la memoria y la destreza del aprendizaje en alguno.
La fosfatidilserina ha demostrado utilidad en el tratamiento del daño cognitivo, incluido la enfermedad de Alzheimer, el daño de memoria asociado a la edad y algunas demencias tipo no Alzheimer.

viernes, 2 de agosto de 2013

Ácidos grasos esenciales

Los ácidos grasos pueden considerarse como “unidades básicas” de las grasas. Se llaman “esenciales” porque el organismo no puede sintetizarlos, sino que únicamente puede adquirirlos a través de la alimentación, como los Omega-3 y Omega-6. Algunos ácidos grasos esenciales, como el ácido linoleico y el ácido linolénico son precursores de las prostaglandinas, que regulan la función celular.


Un buen funcionamiento del cerebro, compuesto de grasas de alta calidad biológica en un 60% también depende de un aporte apropiado de ácidos grasos esenciales. Las fuentes principales están en el pescado azul, pero la alimentación actual es pobre en el aporte de Omega-3: los ácidos alfa linolénico (ALA), estearidónico (SDA), eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA).

En cambio el Omega-6 está presente en mayor cantidad en alimentos variados como arroz, pan integral, muesli, aguacate, aceitunas, frutos secos, queso manchego curado, aceite de maíz, aceite de girasol, aceite de sésamo, etc…

Extraído de:
Revista Integral, nº 393. Septiembre 2012.

Crear la realidad con la mente



A parte de ser autora de libro: "Creando a Matisse: Un sistema préctico para crear realidades", Michelle Nielsen es doctora en quiropráctica, empresaria y conferenciante. En sus populares cursos ofrece formación a "futuros Maestros Manifestadores" en sus técnicas précticas y contrastadas de creación de la realidad. También es una investigadora e innovadora muy respetada en su campo profesional, y esté involucrada activamente en el desarrollo de la primera universidad quiropráctica de Barcelona.
Recientemente ha sido coautora, junto con Wayne Dyer y otros profesores y líderes del crecimiento personal, de In Service (que se publicaré en abril de 2009).

Michelle es una ciudadana internacional viviendo en España, y esté casada con el doctor Adrian Wenban, un compañero excepcional que manifestó usando los principios expuestos en Creando a Matisse. A ambos les gusta el snowboard, el surf y jugar con sus preciosos hijos, Matisse y Tahlia. 

Crear la Realidad con su Mente: Gran intervención de la doctora Michelle Nielsen, sobre cómo crear nuestra realidad. Comenta su experiencia personal, y el método que ha desarrollado para aplicarlo a nuestra vida. 

www.creandomatisse.com

www.cienciayespiritu.com