lunes, 14 de marzo de 2016

BELLADEL, controla tu peso manteniendo tersa tu piel

BELLADELCONTROL DE PESO

AHORA la 2ª unidad a MITAD DE PRECIO

¡Rápido, solo tienes hasta el 28 de febrero de 2017!

¡Adelgaza manteniendo la piel firme y sin arrugas!

- Reducción de la grasa corporal y reducción del peso.
- Reducción del volumen corporal por la pérdida de líquido retenido
- Piel más hidratada, más firme, mas tersa y con menos arrugas. 
- Disminuye la apetencia por el dulce.

Dos cápsulas diferentes, un mismo objetivo: tu bienestar
capsulaROJA BELLADELCÁPSULA ROJAayuda a CONTROLAR tu PESOjunto a un plan nutricional y ejercicio físico 

capsulaAZUL BELLADELCÁPSULA BLANCA-AZUL: sus ingredientes rejuvenecen la piel, la protegen, la hidratan y potencian tu BELLEZA
  
CÁPSULA ROJA
Para sentirte bien y que te vean bien es importante estar en tu peso saludable.
CONTROL DE PESO BELLADEL
Sufrir de sobrepeso u obesidad es un trastorno de salud. Esta afirmación es algo ya conocido por todos. Igual que se conoce que las causas de la obesidad son multifactoriales y que la forma de afrontarla es con un plan integral que incluya, principalmente, una dieta baja en calorías y equilibrada y un plan de ejercicio físico regular adaptado a cada persona.
Alcanzar el peso saludable y no ser obeso, además de ganancia para la salud, también supone una mejoría del estado de ánimo; nos gusta vernos bien.

¿Conoces el Coleus forskohlii?
Coleus forskohliiColeus forskohlii es una planta de cuya raíz se obtiene un principio activo, la forskolina. Esta planta y su principio activo han sido estudiados extensamente. Una de sus acciones, avalada por estudios, es lamovilización de la grasa acumulada en los adipocitos y la liberación de ácidos grasos libres para la obtención de energía. Es decir, ayuda a la disminución de la masa grasa y, por tanto, a la disminución del peso corporal.
DNJ, principio activo de Morus alba
El 1-Deoxinojirimicina o DNJ, es el principio activo que se encuentra en las hojas de Morus alba. Los estudios realizados hasta la fecha coinciden en afirmar que favorece el correcto metabolismo de los azúcaresdisminuye los niveles de glucosa en sangre tras las comidas disminuye la resistencia a la insulina.Propiedades por las que esta planta se utiliza tanto como adyuvante en el control de la hiperglucemia, como en el control del sobrepeso y la obesidad.
Los tallos estériles de la Cola de caballo son ricos en sales minerales, facilitan la función renal y la eliminación del exceso de líquido. Tienen una función “détox”.
El Cromo aportado por el picolinato contribuye al metabolismo normal de los macronutrientes y a mantener niveles normales de glucosa en sangre.

CAPSULA BLANCA-AZUL
Tener la piel tersa, sin apenas arrugas, hidratada, te hace sentir más guapa.
PIEL SIN ARRUGAS BELLADEL

Collactive®
El colágeno hidrolizado y los péptidos de elastina de origen marino de Collactive® guardan la misma proporción que en la dermis (94% decolágeno 6% de elastina).
Collactive® tiene una marcada acción antiaging. Retrasa el proceso de envejecimiento de la piel:
-   Sus componentes, colágeno y elastina, se complementan a la perfección. El colágeno aporta fuerza tensora y la elastina, aportaflexibilidad; lo que se traduce en nuestra piel en un muy eficaz efecto sinérgico antiarrugas. Por un lado, previene y retrasa la aparición de arrugas en la piel y por otro, disminuye las ya presentes.
-  Acción hidratante, aumenta el nivel de hidratación de nuestra piel. 

Coenzima Q10 y Vitamina C
La vitamina C contribuye a la formación de colágeno. Y ambas moléculas,Coenzima Q10 y Vitamina C presentan un marcado efecto antioxidanteprotector del daño oxidativo celular. 



INGREDIENTES

Por 2 cápsulas rojas:

Cola de caballo (E.S., 500 mg, titulado al 8% en silicio, aporte de 40 mg de silicio), Coleus forskohlii (E.S., 200 mg, titulado al 10% en forskolina, aporte de 20 mg de forskolina), Morus alba (E.S., 200 mg, titulado al 1% en 1-deoxinojirimicina (DNJ), aporte de 2 mg de DNJ), Antiaglomerantes (celulosa microcristalina, estearato de magnesio, dióxido de silicio), Picolinato de cromo (aporte de 40 µg de cromo, 100%*).

Cubierta: Agua, Hidroxipropilmetilcelulosa, Colorantes (óxido de hierro rojo, dióxido de titanio).

*VRN: Valores de Referencia de Nutrientes

Por 2 cápsulas blanca-azules:

Collactive® (colágeno marino, elastina) (pescado) (1000 mg), Vitamina C (ácido L-ascórbico, 80 µg, 100%*) , Coenzima Q10 (20 mg), Antiaglomerantes (estearato de magnesio, dióxido de silicio).

Cubierta: Agua, Hidroxipropilmetilcelulosa, Colorantes (dióxido de titanio, azul brillante FCP).

*VRN: Valores de Referencia de Nutrientes



PRESENTACIÓN

Envase de 60 cápsulas vegetales.

DECLARACIONES SALUDABLES
  • Coleus forskohlii contribuye en el control del peso corporal y ayuda a regular el almacenamiento de la grasa.
  • La morera puede contribuir al mantenimiento del equilibrio del metabolismo de los hidratos de carbono en el organismo.
  • La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de piel y a la protección de las células frente al daño oxidativo.

jueves, 3 de marzo de 2016

Los nutrientes antioxidantes

Queda todavía mucho por descubrir sobre las propiedades de los distintos antioxi­dantes, pero todo indica que aquellos que también son nutrientes esenciales son pro­bablemente los más eficaces.



Vitamina E. Es una sustancia soluble en grasas que previene la destrucción de las membranas celulares e inhibe la oxi­dación del colesterol LDL (un proceso que aumenta sus efectos nocivos sobre las arte­rias). Por eso desempeña un papel preven­tivo de las enfermedades cardiovasculares y del infarto de miocardio en concreto. La dosis diaria recomendada es de 15 mg. Que pueden obtenerse de los aceites de prime­ra presión en frío (en especial de germen de trigo), de los aguacates y de los frutos secos.

Vitamina C. Es soluble en agua y constituye la primera línea de defensa an­tioxidante en el plasma sanguíneo. Es un protector poderoso contra el daño que los radicales libres causan en las membranas celulares. Resulta esencial para la produc­ción de colágeno, la sustancia que forma los tejidos conjuntivos del cuerpo (huesos, cartílagos, tendones, ligamentos), y esti­mula el sistema inmunitario. Posee la ca­pacidad de regenerar el tocoferol (vitamina E) que se ha consumido o no se ha activa­do. La dosis diaria recomendada es de 60- 90 mg y abunda en los cítricos, el kiwi, la papaya, el pimiento rojo, el brécol, la col rizada, la lombarda, el melón cantalupo, la coliflor, el boniato o la fresa.

Betacaroteno. Es un pigmento que da color amarillo o naranja a muchos ali­mentos como el boniato, el mango, la za­nahoria, el albaricoque y la calabaza. En el cuerpo se transforma en vitamina A y, de manera similar a las vitaminas C y E, for­talece el sistema inmunitario y protege las membranas celulares.

Licopeno. Aporta rojos intensos o rosas brillantes a tomates, uvas, sandías, papayas y guayabas. Los estudios epidemiológicos muestran que las dietas ricas en licopeno protegen frente a las enfermedades de cora­zón y algunos tipos de cáncer, en particular los de próstata y boca.

Luteína y zeaxantina. Son carotenoides amarillo-verdosos que se encuen­tran en espinacas, berzas y coliflores. Los antioxidantes de todas estas hortalizas ac­túan como escudos protectores de la retina frente al ataque de agentes nocivos. Así previenen las cataratas y la degeneración macular, causas evitables de ceguera.

Los compuestos polifenólicos fueron des­cubiertos en 1930 por el premio Nobel Albert Szent-György, que también descu­brió la vitamina C. Desde entonces se han identificado más de cinco mil polifenoles o flavonoides. Muestran una gran activi­dad antioxidante en tubo de ensayo y en el cuerpo producen una gran diversidad de efectos. Muchos explican los efectos que se atribuyen a ciertos alimentos vegetales. Actualmente se sabe que a menudo cola­boran con el sistema inmunitario, regulan el crecimiento celular, intervienen en el transporte de hormonas, participan en la asimilación de nutrientes y en los procesos de auto-desintoxicación.

Indoles. Presentes en las hortalizas de color verde pertenecientes a la familia de las crucíferas (coles de Bruselas, brécol, nabos...), inhiben el desarrollo de tumores gracias en parte a sus cualidades antioxidan­tes. Este tipo de verduras contienen también altas concentraciones de fibra, vitamina C, selenio y ácido fólico, una vitamina del grupo B que en dosis suficiente previene los infartos cardíacos y los nacimientos con malformaciones del sistema nervioso.

Quercitina. De color amarillo-verdoso, presente en manzanas, brécol, cerezas, uvas, col lombarda y sobre todo en las cebollas. Los ensayos muestran que pre­viene los cánceres en pecho, piel, ovarios, pulmones y vesícula. También reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovascu­lares, combate las alergias y alivia el asma. Las presentaciones en forma de suplemen­to suelen contener otros dos flavonoides, ratina y hesperidina, porque parece que su acción se complementa.

Galato de apigalocatequina. Es uno de los polifenoles más potentes. Se en­cuentra en el té verde y se han descubierto efectos protectores antes las enfermedades de Parkinson, Alzheimer y artritis reumatoide. Una hipótesis afirma que la inciden­cia de estas enfermedades degenerativas y otras es menor en Asia debido a que mu­chos adultos beben más de un litro diario.

Curcumina. Es también un polifenol que confiere color amarillo a la cúrcuma, principal ingrediente de la mezcla india de especias y curry. Este pigmento ha sido utilizado por la medicina ayurvédica des­de hace cuatro milenios y actualmente la ciencia estudia su eficacia en el tratamiento de mielomas, cáncer de páncreas y colon, psoriasis y Alzheimer, entre otros trastor­nos. Para aprovechar todo su poder, debe consumirse junto con pimienta, pues multi­plica por veinte su absorción por parte del organismo. También aumenta su biodisponibilidad si se toma disuelta en agua o aceite caliente.

Ácido elágico. Se halla en las fresas y las bayas en general, los frutos secos y las granadas, entre otros alimentos vegetales. Tiene la propiedad de proteger el material genético, tanto de los agentes contaminan­tes ambientales como de los radicales li­bres de origen interno. Es, por lo tanto, una sustancia anticancerígena.

Proantocianinas y antocianinas. Se hallan en los alimentos de color azul y púrpura, como arándanos, moras o cirue­las.
Extraído de: Revista Cuerpomente, n° 266, Junio 2014