miércoles, 23 de diciembre de 2015

Depresión y ejercicio físico

El ejercicio regular podría ser el antidepresivo natural más poderoso del que disponemos. De hecho, muchos de los efectos be­neficiosos del ejercicio observados en la prevención de la cardiopatía pueden estar relacionados tanto con su capacidad para mejorar el estado de ánimo como con su capacidad para mejorar la función cardiovascular.


Varios estudios clínicos han demostrado claramente que el ejercicio tiene un gran efecto antidepresivo. Estos estudios han demostrado que una mayor participación en ejercicios, deportes y actividades físicas está muy asociada con la disminución de los síntomas de ansiedad, depresión y malestar. Así mismo, las perso­nas que hacen ejercicio de forma regular tie­nen una mayor autoestima, se sienten mejor y son mucho más felices que las personas que no hacen ejercicio.

La mayor parte del efecto de la prácti­ca de ejercicio que contribuye a mejorar el estado de ánimo se puede atribuir al hecho de que el ejercicio regular aumenta el nivel de endorfinas, las cuales están directamente relacionadas con el estado de ánimo. En uno de los estudios más interesantes que han investigado el papel del ejercicio y de las endorfinas en la depresión, se comparaban los niveles de beta endorfina y los perfiles de depresión de diez personas que hacían footing con los de diez hombres sedentarios de la misma edad. Los diez hombres seden­tarios estaban más deprimidos, sentían más estrés en sus vidas y tenían un mayor nivel de cortisol y niveles más bajos de beta en­dorfinas. Tal y como constataron los investi­gadores, esto “reafirma que la depresión es muy sensible al ejercicio, fomentando una unión bioquímica entre actividad física y depresión”.

Un déficit nutricional de cualquiera de los nutrientes puede alterar la función ce­rebral y producir depresión, ansiedad y otros trastornos mentales. Sin embargo, el papel del déficit nutricional es solamente la punta del iceberg en relación con el papel de los efectos de los nutrientes sobre el cerebro y sobre el estado de ánimo. Una suplementación polivitamínico-mineral proporciona una buena base nutricional sobre la cual construir. Cuando se selecciona una fórmula polivitamínico-mineral, es im­portante asegurarse de que aporta la gama completa de vitaminas y minerales. En los individuos con depresión es bastante habi­tual que existan déficits de varios nutrientes. Los déficits más comunes son los de ácido fólico, vitamina B12 y vitamina B6.

Extraído de:

Encyclopedia of Natural Medicine, Joseph Pizzorno y Michael T. Murray. Revised 2nd Edition

lunes, 14 de diciembre de 2015

Antibioticoterapia con probióticos

Dentro del concepto de antibioticoterapia viene utilizándose últimamente con frecuencia el término “bacterioterapia” para definir el efecto antibacteriano de determinadas bacterias, pero otros microorganismos como levaduras y hongos, pueden presentar estas características. Así el término “probiótico” se refiere a microorganismos vivos, usados en forma de suplementos nutricionales, que mejoran el equilibrio microbiano en el intestino y tienen efectos beneficiosos sobre la salud.

La modulación del sistema inmunitario es uno de los efectos beneficiosos más comunes del consumo de probióticos. Este efecto puede ser el resultado de factores solubles que alteran la permeabilidad epitelial, inhiben la cascada inflamatoria o bien condicionan la activación-maduración-supervivencia de las células dendríticas. Diferentes estudios in vitro e in vivo así lo demuestran. Estos hallazgos abren la puerta a una posible regulación de los probióticos en las respuestas inmunitarias y apuntan a una compleja relación entre el sistema inmunitario del huésped a una compleja relación entre el sistema inmunitario DNA cromosómico, componentes de la pared celular y metabolitos bacterianos.

M. López-Brea y D. Domingo.
Servicio de Microbiología, Hospital Universitario de La Princesa, Madrid.


Extraído de: Revista Española de Quimioterapia, Junio 2007; Vol. 20 (N° 2): 170-181