martes, 26 de mayo de 2015

Diffusion, mezcla de aceites esenciales

Diffusion es una gama de Pranarom pensada para utilizar en difusores. Son mezclas 100% de aceites esenciales quimiotipados y naturales, en frascos de 30 ml.


Citronnel’plus
Fragancia de citronela para una noche tranquila. Para apreciar los placeres de los días y de las tardes de verano sin insectos indeseables, la combinación de estas quintaesencias aromáticas ofrece un conjunto olfativo placentero, que resalta con la intensa fragancia del aceite de citronela. La mezcla Citronnel’Plus se utiliza en difusión, pero también en un quemador, sobre un pañuelo, o en una esquina de la almohada.
Composición: Naranja dulce, Citronela de java, Eucalipto, Eucalipto azul, Canela de Ceilán.

Citrus
Fragancia sutil de limón, fuente tónica de energía y bienestar. Naranja, mandarina, pomelo y limón unen sus sutiles fragancias a la más típica del naranjo amargo para crear un ambiente tónico y vivificante, que también nos proporciona relajación y bienestar. Difundir esta fragancia durante unos minutos en la habitación de los niños, antes de ir a dormir, ayuda a coger fácilmente el sueño en un entorno dulcemente perfumado.
Composición: Naranja dulce, Pomelo, Mandarina, Limón, Naranjo amargo.

Eucaly’plus
Fragancia purificadora, ideal para las vías respiratorias. Esta refrescante sinergia proporciona rápidamente un efecto calmante en las vías respiratorias. Además se trata de una mezcla equilibrada, olfativamente elegante y se tolera muy bien en difusión e inhalación; es una excelente ayuda para las personas que buscan mejorar la respiración.
Composición: Eucalipto, Naranja dulce, Limón, Palo de Ho.

Immuno’plus
Fragancia de pino para reforzar las defensas naturales del organismo. Sinergia aromática eficaz, equilibrada, fresca y armoniosamente perfumada. Una mezcla específica de aceites esenciales (Mandravasarotra, Eucalipto, Pino, Palo de Ho) que ayudan a reforzar las defensas naturales de nuestro organismo contra las afecciones típicas del invierno.
Composición: Pino marítimo, Naranja dulce, Eucalipto, Mandravasarotra, Palo de Ho, Menta de campo.

Meditación y Olores sagrados
Fragancia preciada y sagrada. Composición de aceites esenciales santos (incienso) además de otros nobles aromas (Nardo del Himalaya, Canela de Ceilán) venerados por las más grandes civilizaciones desde la antigüedad hasta nuestros días, debido a sus propiedades olfativas que inducen a la reflexión y la meditación. Las notas de fondo de cítricos dulces proporcionan a la sinergia equilibrio y frescor, sin enmascarar la profundidad ni la intensidad de las fragancias que abren el espíritu a otros horizontes.
Composición: Naranja dulce, Lima, Incienso, Bergamota, Canela de Ceilán, Elemí, Nardo del Himalaya.

Provence
Fragancias delicadas de lavanda y romero que favorecen el descanso. Mezcla aromática con mucho carácter, en la que se entrelazan las notas florales de lavanda y de romero, todo ello envuelto por esencias de cítricos dulces. Este conjunto de fragancias aterciopeladas presenta a la vez efectos relajantes y balsámicos típicos de un paseo estival por los campos de la Provenza.
Composición: Lavandín, Limón, Eucalipto, Romero.

Zen
Fragancia relajante y armonizadora. Esta excelente sinergia aromática participa activamente en la búsqueda de serenidad y relajación. Gracias a sus propiedades olfativas relajantes, los extractos aromáticos seleccionados favorecen un buen equilibrio mental y ayudan a manejar la presión diaria en caso de tensión, o de estrés pasajero. El cedro ayuda a la relajación mientras que los acentos aromáticos cítricos ofrecen un verdadero placer olfativo.

Composición: Naranja dulce, Verbena exótica, Cedro del Atlas, Mandarina.

viernes, 22 de mayo de 2015

Glutatión, el protector interno

El  organismo produce sus propias sustancias antioxidantes. La más po­tente es el glutatión, compuesto por tres aminoácidos (cisteína, glicina y gluta­mina). Es desintoxicante (se adhiere a los agentes tóxicos y favorece su elimi­nación a través de la orina y las heces) y participa en procesos inmunitarios con­tra virus, bacterias y células enfermas.

Para favorecer su producción son recomendables los alimentos que aportan azufre, como el ajo, la cebo­lla y las coles. También son impor­tantes el ácido fólico (hortalizas de hoja verde), la vitamina B6 (cereales integrales y legumbres) y la vitamina B12 (productos lácteos, huevos, car­ne y pescado). El ejercicio y el descanso ayudan a elevar los niveles.

Extraído de: Revista Cuerpomente, n° 266, Junio 2014

viernes, 15 de mayo de 2015

Garcinia Cambogia para el sobrepeso

En la composición del fruto de Garcinia cambogia entran a formar parte numero­sos constituyentes, entre los que destacan el ácido hidroxicítrico (AHC), con un con­tenido referido a peso seco del fruto de Garcinia comprendido entre el 16-30%, además de abundantes derivados flavónicos, representados fundamentalmente por bioflavononas, acompañados de xantonas y benzofenonas.

Los efectos del ácido hidroxicítrico sobre la regulación en la síntesis de ácidos grasos, lipogénesis, apetito y pérdida de peso, han sido objeto de amplios estudios in vitro e in vivo, acompañados de numerosos ensayos clínicos. Cuando se produce la ingesta, la glucosa procedente de los hidratos de carbono y no empleada de inmediato en la producción de energía, se almacena en hígado y músculo en forma de glucógeno. Ahora bien, cuan­do los depósitos de glucógeno están llenos, el exceso de glucosa es transformado, me­diante el proceso de lipogénesis, en el que desempeña un importante papel la enzima ATPcitratoliasa, en grasas y colesterol. En relación con este proceso, los resultados ob­tenidos en numerosos estudios farmacológicos han demostrado que el tratamiento con AHC produce un importante descenso en la lipogénesis, debido a que este compuesto es glucosa, así como un descenso en la sín­tesis de ácidos grasos de cadena larga y de colesterol.
Por otra parte, en estudios in vitro reali­zados sobre células adiposas, se ha puesto de manifiesto que el extracto de Garcinia inhibe la acumulación de gotitas de grasa en el adipocito, al tiempo que se ha observado un incremento de la actividad del receptor LDL de las células hepáticas, que tendría como consecuencia una disminución del co­lesterol plasmático.

PrecaucionesEl incremento de la gluconeogénesis y de la formación de cetonas podría desaconsejar el uso de Garcinia en el tratamiento de sobrepe­so en diabetes tipo 2. En forma precautoria, a pesar de la seguridad del AHC, no debe ser empleado en determinados grupos de pobla­ción, como es el de embarazadas y mujeres lactantes, debido a que su efecto negativo so­bre la síntesis de colesterol podría afectar a la síntesis de hormonas esteroídicas.

Extraído de: INFITO, Centro de investigación sobre fitoterapia

martes, 12 de mayo de 2015

Sistemas de desintoxicación

Se entiende por desintoxicación todos los procesos por los que las toxinas se metabolizan para ser neutralizadas y convertidas en formas menos tóxicas, y posteriormente excretadas. Los principales órganos de desintoxicación (emuntorios)son el hígado, los intestinos, los riñones y la piel. Algunas toxinas se eliminan directamente a través de uno de estos órganos, pero la mayoría debe ser previamente procesada por el hígado para su posterior eliminación.


Tanto el sistema de nutrición como el de eliminación necesitan que las arterias, las venas y el sistema linfático estén en buen estado. Los desechos que se dirigen desde los tejidos profundos hacia los emuntorios son transportados por la linfa y el sistema venoso. Los emuntorios liberan desechos (endógenos y exógenos), pero si la cantidad de desechos excede las posibilidades de eliminación, el organismo se ve en la necesidad de almacenarlos en los depósitos donde pueden ser menos perjudiciales, habitualmente en la grasa y en los huesos.

Desintoxicación hepática
A diferencia de otros órganos que reciben el 100% de su suministro de sangre arterial (“limpia”), el 75% del suministro de sangre al hígado es venosa, entregada a través de la vena porta que procede directamente desde el intestino, el páncreas y otros órganos abdominales. El hígado desempeña un papel crucial en la eliminación de sustancias nocivas para el organismo, tales como el alcohol, las drogas y los fármacos, los disolventes, los pesticidas y los metales pesados. Además, el hígado procesa y excreta derivados tóxicos del metabolismo normal (tales como el amoníaco) y las hormonas sobrantes (en particular, las hormonas sexuales como los estrógenos).

El hígado desarrolla su labor de desintoxicación a través de 3 mecanismos:
-       Filtra la sangre para eliminar las toxinas de gran tamaño.
-       Destruye enzimáticamente las sustancias químicas in­deseables. Este proceso enzimático normalmente tiene lugar en dos pasos, conocidos como Fase I y Fase II.
-       Sintetiza y secreta la bilis. Es un proceso digestivo cítrico para la absorción de grasas de la dieta y los nutrientes solubles en grasa, pero también funciona como el principal mecanismo para mover las toxinas metabolizadas por las enzimas hepáticas fuera del hígado, hacia los intestinos, desde donde se eliminan a través de la defecación.

Filtrado de la sangre y destrucción enzimàtica
La filtración de las toxinas de la sangre que procede de los intestinos es absolutamente esencial porque contiene altos niveles de bacterias, endotoxinas bacterianas, complejos antígeno-anticuerpo (grandes moléculas que se producen cuando el sistema inmunológico se une al invasor para neutralizarlo), y otras sustancias tóxicas diversas. Uno de los principales mecanismos del hígado en la desintoxicación implica un proceso enzimàtico en 2 etapas (fase I y fase II). Mediante esta destrucción enzimàtica el hígado neutraliza compuestos químicos indeseables, entre los que se encuentran no solamente fármacos, pesticidas y otras toxinas del intestino, sino también sustancias químicas normales del organismo como las hormonas y los productos químicos inflamatorios que se convierten en tóxicos al acumularse.

Fases de desintoxicación
Las reacciones de la fase I están catalizadas por un gran número de enzimas; de las cuales el grupo más importante es la familia del citocromo P450. En la fase I de la desintoxicación, cuando el citocromo P450 metaboliza una toxina, pueden suceder 2 cosas:
-       que la transforme en una forma menos tóxica, la convierte en soluble en agua, y puede ser eliminada fácilmente a través de los riñones. Tal es el caso de la cafeína, que experimenta sólo la fase I de activación antes de ser eliminada por la orina;
-       que el tóxico no pueda eliminarse en un sólo paso y requiera transformarse (bioactivación) en una forma intermedia más reactiva, y más disponible para ser a su vez metabolizada por la enzimas de la fase II. Esto es lo que ocurre con la mayoría de los tóxicos.
La fase II de desintoxicación implica un proceso llamado conjugación, en el que varias enzimas hepáticas añaden una molécula soluble en agua al metabolito intermedio producido en la fase I, con el fin de incrementar aún más sus cualidades hidrofílicas (“amantes del agua”). Esta reacción de conjugación neutraliza la toxina y facilita su excreción a través de la orina o de la bilis.

Excreción biliar
Una vez que el hígado ha modificado una toxina, ésta ha de ser eliminada del cuerpo tan pronto como sea posible. El tercer proceso de desintoxicación del hígado implica la síntesis y la secreción de la bilis. Cada día el hígado fabrica aproximadamente 1 litro de bilis, que sirve de transportador de muchas sustancias tóxicas, vertiéndose en los intestinos y de esta manera son eliminadas eficazmente del organismo. Una vez en el intestino, la bilis y las sustancias tóxicas, son absorbidas por la fibra y se eliminan mediante la defecación. Sin embargo, si la dieta es pobre en fibra, estas toxinas no se unen bien a las heces y se reabsorben (reciclándose). Y lo que todavía es peor, las bacterias del intestino modifican frecuentemente estas toxinas con lo que se convierten en sustancias aún más nocivas. En consecuencia, alimentarse con abundante fibra dietética favorece la eliminación de las toxinas transportadas con la bilis. Sin embargo, cuando se inhibe la excreción de la bilis (una afección denominada colestasis), las toxinas permanecen en el hígado durante más tiempo. La colestasis tiene varias causas, como la presencia de piedras en la vesícula y el consumo de alcohol, entre otras.

Conclusión
Al estar expuestos a cada vez mayores niveles de xenobióticos en los alimentos que comemos, el agua que bebemos, el aire que respiramos, y el aumento de la carga endógena por la digestión defectuosa o la disbiosis intestinal, nuestras individuales “formas personales de desintoxicación” jugarán un papel cada vez más importante en nuestra salud. Los estudios sugieren que la desintoxicación de las enzimas que controlan los procesos de la Fase I y la Fase II puede variar significativamente de una persona a otra, incluso entre personas aparentemente saludables.
Estos hallazgos plantean muchas preguntas acerca de cómo identificar a las personas que necesitan desintoxicación, asesorarlas de manera adecuada y prescribir la modificación de la dieta, el medio ambiente, o la suplementación apropiada para los individuos bioquímicamente diversos. Si bien es cierto que podemos hacer mucho por reducir, e incluso eliminar, la exposición a los tóxicos, aún mayores son las posibilidades que se disponen en la aplicación de los suplementos y plantas que apoyarán en el proceso de desintoxicación del organismo. Ahora bien, si no evitamos la exposición a tóxicos y mantenemos una nutrición de “mínimos”, que efectivamente no muestre síntomas de enfermedad carencial en el organismo pero esté lejos de los niveles necesarios para su óptimo funcionamiento, tendremos como resultado “la tormenta perfecta”, con desas­trosas consecuencias sobre el organismo.
Optimizar los sistemas de desintoxicación con el adecuado apoyo nutricional y el empleo de fotoquímicos y plantas inductores de las vías de eliminación es, sin lugar a dudas, una herramienta importante para el profesional de la salud.

Extraído del dossier “Desintoxícate de forma natural” de Mikel Garcia Iturroiz.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Recomendaciones para la actividad física

El cuerpo humano está diseñado para el movimiento. Mantenerse físicamente activo procura toda una serie de beneficios físicos, sociales y psicológicos. Aquí van algunas recomendaciones para que mejoren su calidad de vida siendo más activos.


La actividad física es “cualquier movimiento corporal asociado con la contracción muscular que aumenta el gasto energético por encima del nivel de descanso”. Es un factor esencial asociado con la salud y la calidad de vida, e incluye muchos deportes y actividades de ocio (por ejemplo, la gimnasia), además de otras actividades cotidianas como caminar a buen paso, las tareas domésticas y los trabajos que requieren un gran esfuerzo físico, como los del sector de la construcción.

Los beneficios para la salud derivados de la actividad física son numerosos para cualquier grupo de edad, e incluyen:
- Un menor riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
- El control de peso corporal.
- Unos huesos más sanos.
- Un menor riesgo de padecer depresión.

Es fundamental que se creen lugares idóneos que estimulen la actividad física, aunque también deben tomarse medidas de carácter individual. Para aquellas personas que no estén acostumbradas a la actividad física, el mensaje principal es empezar de forma gradual hasta llegar a un nivel apropiado que pueda mantenerse a largo plazo.

Las recomendaciones de actividad física para adultos que se aconseja en la Unión Europea (basadas en la OMS) son:
- Un mínimo de 30 minutos de actividad física de intensidad moderada, 5 días por semana o un mínimo de 20 minutos de actividad física de intensidad alta 3 días por semana.
- La actividad puede acumularse en tandas de un mínimo de 10 minutos.
- Deberían añadirse, 2 o 3 veces por semana, actividades para aumentar la fuerza y resistencia muscular.


Extraído de: The European Food Information Council (EUFIC), www.eufic.org