miércoles, 19 de mayo de 2010

Polen, un gran reconstituyente

 

Aporta nutrientes esenciales y bifidobacterias.

El polen, procedente de las flores y transformado por las abejas, es el elemento masculino de la reproducción vegetal. Materia prima de la jalea real, el polen, ya sea tomado en gránulos o en cápsulas, proporciona vitaminas y aminoácidos esenciales, así como hidrocarburos, enzimas, minerales, fermentos vivos y sustancias pro-hormonales. Gracias a ello resulta un excelente complemento alimenticio a cualquier edad.
Se aconseja como:

Energético. Niños y niñas, ancianos, convalecientes y personas con un ritmo de vida intenso ganarán mucha vitalidad con la administración de 1 g de polen al día.

Revitalizante. Refuerza el sistema inmunitario. Tomado durante varias semanas, fortalece las defensas naturales para que actúen de modo óptimo. La dosis es de 500 a 600 mg diarios, según la cápsula.

Obesidad. Disminuye el apetito, ya que contiene muchos nutrientes concentrados que generan sensación de saciedad de forma inmediata. Las personas obesas o con trastornos alimentarios pueden tomar una cucharada de polen unos diez minutos antes de las comidas.

Aliado intestinal. Regula el funcionamiento del intestino al ser un importante probiótico que favorece el crecimiento de bifidobacterias y frena el desarrollo de bacterias que pueden perjudicar el intestino, contribuyendo así a normalizar deposiciones. Una cucharada o una cápsula de polen en cada comida son suficientes para notar una clara mejoría.


Precauciones: No suele presentar efectos secundarios. No obstante, los aquejados de fiebre del heno o alergias anafilacticas a las picaduras de abeja han de tomarlo con moderación.

Ana Fdez. Magdalena. Naturópata.

No hay comentarios:

Publicar un comentario