sábado, 8 de abril de 2017

Intolerancia al gluten


La enfermedad celíaca es una intolerancia al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.


Sus síntomas más comunes son diarrea y/o vómitos, anemia ferropénica, retraso del crecimiento, pérdida de apetito y de peso, distensión abdominal, alteración del carácter…

En los niños, la enfermedad celíaca suele aparecer poco tiempo después de incorporar los cereales a la alimentación. Sin embargo, tanto en el niño como en el adulto, los síntomas pueden resultar atípicos o estar ausentes, dificultando su diagnóstico. La osteoporosis, la anemia, la infertilidad tanto masculina como femenina, los abortos de repetición, la enfermedad tiroidea, la depresión, etc… se encuentran entre las formas atípicas de aparición de la patología.

¿Qué es el gluten? El gluten es una fracción proteínica presente en el trigo (se incluyen todas las especies Triticum tales como el trigo duro, la espelta y el kamut), el centeno, la cebada, la avena o sus variedades híbridas. Existen alimentos apropiados para personas con intolerancia al gluten, alimentos que de forma natural no contienen gluten, como el arroz, las patatas, el maíz, las frutas y vegetales, además de carnes y pescados no transformados, alimentos especialmente diseñados para satisfacer las necesidades particulares de este colectivo (alimentos dietéticos) y alimentos de consumo ordinario cuando aseguren un contenido en gluten inferior a 20 mg/kg.

Debe examinarse cuidadosamente el etiquetado de los alimentos que se adquieren y consumen tanto si son alimentos de consumo ordinario, como en el caso de los especialmente procesados para satisfacer las necesidades especiales de este grupo de población.

Se deben evitar alimentos como por ejemplo la harina, el pan, la pasta, galletas y pastelería que contengan los cereales “prohibidos”, indicados anteriormente. Algunas personas con intolerancia al gluten pueden incluir la avena en su dieta. La avena utilizada para elaborar alimentos destinados a personas con intolerancia al gluten debe estar especialmente procesada y no contener más de 20 mg/kg de gluten. Muchos alimentos procesados pueden llevar también ingredientes derivados del trigo como por ejemplo algunas salsas y derivados cárnicos (hamburguesas, salchichas).

Se debe revisar siempre detenidamente la lista de ingredientes de los alimentos que se compran y consumen. Las normas sobre etiquetado de alimentos en España y toda Europa obligan a indicar claramente en los alimentos envasados si contienen entre sus ingredientes cereales con gluten.

Extraído de: www.aecosan.msssi.gob.es

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