miércoles, 21 de diciembre de 2011

Entender las etiquetas de los alimentos para saber lo que compramos

En los productos alimenticios envasados la etiqueta puede incluir dos tipos de información: general y nutrícional. La primera sirve para conocer datos básicos como cantidad, origen, composición o modo de fabricación del producto. La información nutrícional se refiere a las calorias y los nutríentes (vitaminas, proteínas, sales minerales, fibra... ).


¿Cómo se especifican los aditivos que contienen?
Con la denominación "E". Dicha letra ya seguida de una cifra que corresponde a un aditivo concreto. Esta identificación indica que la sustancia ha sido evaluada y aprobada por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaría.

Los "numero E" mas comunes son:
El E-300 es el ácido ascórbico o vitamina C que se utiliza como antioxidante. El E-330 que encuentras en algunas mermeladas no es mas que ácido cítrico (el de las naranjas o limones). También es habitual en las mermeladas el E-440 o pectina, una fibra procedente de las manzanas. Por último, el E-620 corresponde al glutamato, un potenciador de sabor muy usado (y cuestionado).

¿Qué son las grasas hidrogenadas que aparecen en los productos de bollería?
Son aceites vegetales tratados con una técnica en la que se añade hidrógeno para conseguir una textura más sólida, como si fuera una margarina. Hidrogenar una grasa es lo mismo que saturarla y, como toda grasa saturada, nunca será tan buena para la salud corno los aceites que son insaturados. Es más, está comprobado que éste tipo de lípidos (llamados grasas trans) elevan el colesterol malo (LDL) y reducen el bueno (HD), Además de usarse en la bollería, estas sustancias también se hallan en una gran variedad de productos que se consumen a diario: platos precocinados, frituras, helados, snacks..., por eso es mejor optar por aquellos productos en los que se indica expresamente "ausencia de grasas trans".

Si la etiqueta de un agua dice que es de baja mineralización, ¿qué significa?
El tipo de agua y su composición están asociadas a las características geológicas del terreno donde se encuentra el manantial. Según la legislación, las aguas minerales naturales se dividen en tres grandes grupos: de mineralización fuerte (más de 1.500 rng de minerales por litro), débil (hasta 500 rng) o muy débil (hasta 50 mg). Las aguas de mineralización más baja son más adecuadas si se padece hipertensión, retención de líquidos y para los bebés.

¿Y cuando se señala, por ejemplo en caldos envasados, que son bajo en sodio?
Normalmente los productos precocinados o semielaborados llevan bastante sal para potenciar su sabor. Si se indica que son bajos en sodio quiere decir que incorporan menos que el mismo producto en su versión tradicional y son más adecuados si se quiere controlar la ingesta de sal. Aun así, en casos de patología renal grave o hipertensión severa hay que recordar que, aunque menos, siguen llevando algo de sodio.

¿Por qué a veces se destacan leyendas como "puede contener trazas de leche"?
Estas indicaciones están pensadas para aquellos que tienen problemas de alergia a ciertos productos. Quizá una galleta puede contener trazas de cacahuete aunque no forme parte de los ingredientes. Y si no se indicara, una persona con alergia a este fruto seco podría tener serios problemas.

Revista “Saber vivir”, nº 108

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