jueves, 17 de marzo de 2011

Pequeños cocineros



Los niños son muy creativos, flexibles y abiertos a la vida, por eso la infancia es el mejor momento para fomentarles el hábito de la cocina. Ya desde pequeños podemosdejarles que expresen esta creatividad, que se encuentren a gusto en la cocina a través de algún juego entretenido. De hecho, la cocina es nuestro laboratorio de salud, por eso tendría que ser uno de los centros de la casa, no un lugar donde sólo se entra a buscar algo en paquete para calentarlo en el microondas. En especial, debemos dejar que nos ayuden con el reino de las verduras para que éstas se conviertan en sus amigas en lugar de sus enemigas.

Tareas sencillas y sin peligro: separar hojas de lechuga para poner en las ensaladas, lavar verduras, desgranar los guisantes, rallar zanahorias, decorar ensaladas, cortar con las manos el perejil o las hierbas aromáticas frescas, lavar los germinados...

Tareas medianas: cortar pepino, cortar arbolitos de brócoli y coliflor, cortar rodajas de verduras, cortar proteínas vegetales (tofu, seitán, decorar platos, poner los ingredientes a las pizzas, machacar patés con un tenedor, hacer hamburguesas, rebozar croquetas con harina, preparar sus bocadillos, cortar algas remojadas con las tijeras... Podemos hacer verduras al vapor y dejar que luego las monten en formas divertidas con palillos: tiestos de flores, barquitos de vela, atillos de verduras, brochetas, puré con forma de cara o casa, etc.

No hace falta mucho tiempo, tan sólo transmitir nuestra alegría, pasión y creatividad para que poco a poco vaya convirtiéndose en un hábito sano y para toda la vida. El jugar crea salud, nos hace vibrar a otro nivel, nos depura del estrés y nos abre el corazón. Aprovechemos la ocasión para introducirlos en ese mundo tan saludable.

IDEAS Y JUEGOS

1- Incluye a tus hijos en la tarea de comprar verduras y frutas. Deberían conocer todas las verduras, saber cómo son, cómo se llaman y cómo crecen.
2- Deja que ellos escojan algunas, así tendrán el interés de cocinarlas y comerlas después.
3-lnvéntate cuentos, como ir al mercado a conocer amigos nuevos: al señor Puerro, a la señora Zanahoria o a nuestros amigos los Guisantes. Podemos desarrollar una historia fácil mientras volvemos a casa con estas verduras y, luego, cocinarlas y degustarlas.
4- Pregúntales qué quieren en la sopa. Si ya tenemos estas verduras en casa, ellos pueden escoger las que prefieran para la comida y los ingredientes que desean añadirles.
5- Es importante que tengamos gran variedad de verduras, con diferentes colores y texturas, ya que la parte sensorial de los niños está muy desarrollada, al igual que el mundo de los sentidos.

MONTSE BRADFORD. Experta en nutrición natural y energética. www.montsebradford.es

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