Cansancio y falta de energía: causas y soluciones naturales para recuperar tu vitalidad
¿Por qué te sientes sin energía?
Sentirse cansado o sin energía es algo común, pero cuando la fatiga se mantiene durante días o semanas, limita tu rendimiento y afecta tu bienestar. El cansancio puede tener causas físicas, emocionales o de estilo de vida, y muchas veces requiere un enfoque integral para ser superado.
¿Qué es el cansancio y la fatiga?
El cansancio es la sensación de falta de energía física o mental que comúnmente aparece tras esfuerzo físico, falta de sueño o estrés. Hay que tener muy en cuenta que el origen de la fatiga crónica puede ser causa de diferentes motivos. Muchos aspectos emocionales pueden influir, como el estrés o la depresión, o también aspectos físicos, como carencias nutricionales o falta de descanso, pero no podemos bajar la guardia, porque también podría ser un síntoma de otras enfermedades de tipo endocrino, metabólico o inmunológico. La fatiga podría ser considerada crónica en el caso de estar acompañada de otros síntomas como dificultad para concentrarse o pensar con claridad, dolores musculares, falta de motivación constante o repetidos cambios de humor y sobre todo, si no mejora con el descanso.
Mi recomendación es abordar el problema de forma integral, introduciendo cambios de hábitos y nutricionales y complementando con plantas medicinales y suplementos nutricionales. Así el objetivo no es solo aportar energía de forma puntual sino intentar restaurar el equilibrio del organismo.
Causas principales de la falta de energía
El estilo de vida y nuestros hábitos de descanso son aspectos muy importantes. Dormir menos de 7 horas puede reducir la recuperación física y mental, así como tener ritmos irregulares de sueño o mala calidad del sueño, contribuyen a la fatiga. El estrés, por supuesto, y estados emocionales negativos como la ansiedad o la depresión, drenan energía y dificultan la concentración. Otro aspecto importante es la nutrición. Falta de nutrientes esenciales como el hierro, las vitaminas del grupo B, vitamina D o el magnesio puede causar agotamiento constante. Estar deshidratado hace que te sientas más cansado incluso sin haber hecho mucho esfuerzo. En este aspecto deberemos incluir en nuestra dieta alimentos ricos en hierro y vitamina B12 (huevos, legumbres, espinacas), carbohidratos complejos (avena, quinoa, patatas) y antioxidantes y vitaminas (fruta, verdura).
Hábitos que mejoran tu energía naturalmente
✓ Rutina de sueño saludable: Ir a dormir y despertarte a la misma hora cada día mejora la recuperación.
✓ Ejercicio moderado: Caminar, yoga o estiramientos ayudan a activar la circulación y elevar los niveles de energía.
✓ Reducción del estrés: Meditación, respiración profunda o actividades creativas reducen la fatiga emocional.
Cuando dormimos el organismo debe ser capaz de recuperarse. Por lo tanto, si la calidad de nuestro sueño baja o se ve alterada por problemas como el insomnio, la ansiedad o la depresión, nuestro cuerpo puede verse afectado en el rendimiento y la producción de energía. Mejorar las rutinas nocturnas es un punto clave que hay que abordar, eliminando el uso de “pantallas” por la noche e introducir elementos que aporten relajación y tranquilidad sería de gran ayuda. Introducir cierta actividad física durante el día es recomendable a la vez que buscar herramientas que nos aporten equilibrio emocional como yoga, tai-chi o meditación. Infusiones o extractos de plantas como tila, valeriana, pasiflora, melisa, espliego o azahar pueden ayudar. Ciertos nutrientes o complementos como la L-melatonina o L-triptófano, así como GABA, magnesio, vitamina B6, rhodiola, ashwagandha, etc. pueden ayudar a reducir el estrés, mejorar las funciones de los neurotransmisores y regular nuestro sueño (ciclo circadiano).
El refuerzo emocional es clave. Nuestra pareja, familia o amigos pueden jugar un papel crucial en cuanto a apoyo y motivación. Alejarnos, en la medida de lo posible, de los “ruidos e interferencias” de nuestro día a día es un paso importante (noticias, tele-basura, discusiones). En nuestra tienda recomendamos tratamientos alternativos como Flores de Bach, Reiki o Reflexología podal para apoyar cualquier tipo de tratamiento y realizar un seguimiento del estado físico y emocional de la persona.
Suplementos y plantas medicinales útiles
Hoy en día existen numerosos estudios que demuestran la eficacia de los principios activos de las plantas medicinales. Si tu alimentación no cubre todas las necesidades, ciertos suplementos naturales pueden ayudar (siempre consultando antes con un profesional si tienes condiciones de salud específicas).
Recomendaría las plantas “adaptógenas”, con principios activos que mejoran nuestro rendimiento, reducen el estrés, mejoran la producción de energía a nivel celular o fortalecen el sistema inmune (rhodiola, ashwagandha, maca, eleuterococo, schisandra, cordyceps o reishi). En cuanto a plantas medicinales más tradicionales no podemos olvidar suaves estimulantes como el guaraná, el té o el ginseng coreano rojo, además del ginkgo biloba que mejora el riego cerebral mejorando la concentración y la memoria o el romero, tónico circulatorio que mejora la memoria, fortalece las defensas y también aporta antioxidantes.
No olvides nutrientes que apoyan la energía:
✔️ Hierro – esencial para evitar la anemia.
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✔️ Vitaminas del grupo B – clave en la producción de energía.
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✔️ Magnesio – aporta energía y combate la fatiga.
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✔️ Vitamina D – importante especialmente si pasas poco tiempo al sol.
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Salud de la microbiota
No podemos pasar por alto lo importante que es para gestionar correctamente los nutrientes y nuestra energía la salud de las bacterias beneficiosas que pueblan nuestro intestino. La microbiota se puede ver gravemente afectada por el tipo de alimentación que llevamos, nuestro estilo de vida, el uso de medicamentos, intolerancias alimentarias, nuestra predisposición genética o ciertas enfermedades (SIBO).
Sería muy recomendable apoyar nuestro equilibrio intestinal con:
✔️ Probióticos y prebióticos (simbióticos). 👉AQUÍ un producto.
✔️ Enzimas digestivas. 👉AQUÍ un producto.
✔️ Infusiones carminativas (hinojo, anís, manzanilla, alcaravea, menta, jengibre).
Te puede interesar otro artículo donde hablamos de la importancia de los probióticos.
Cuándo consultar a un profesional
Si el cansancio persiste a pesar de los cambios de hábitos, o viene acompañado de síntomas como dolor muscular, depresión, pérdida de peso o dificultad para dormir, es recomendable buscar evaluación médica.
Conclusión: un enfoque integral para recuperar tu energía
La clave para vencer el cansancio es abordar el problema desde varios frentes:
🔹 Buena alimentación.
🔹 Sueño reparador.
🔹 Suplementos adecuados.
🔹 Manejo del estrés.
🔹 Ejercicio moderado.
Combinando estos pilares, puedes recuperar tu vitalidad y sentirte con más energía cada día.
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Francisco José Lorente (Nutricionista, experto en complementos dietéticos.)
Nota: Todo lo que explico o recomiendo en este artículo está basado en mi conocimiento y experiencia como nutricionista y experto en complementos dietéticos. En ningún caso debe asumirse como una recomendación médica. Consulta siempre con un profesional de la salud.




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